Las manzanas del barrio de Don Orione correspondientes a las zonas 2G, 3, 7, 36 y 46 padecen de un problema que lleva más de 30 años sin resolverse en cuanto al servicio de agua. Pasaron décadas, y si bien les han proporcionado algunas soluciones, estas fueron temporarias ya que según dicen no se llevaron a cabo las medidas necesarias para ese sector.
Andrés De María, uno de los vecinos afectados en busca de soluciones, intentó contactarse con Alberto Fernández, presidente de la Nación, a través de Twitter: Ya no sabemos qué hacer para que nos escuchen. Por eso, le escribí al presidente para que nos ayude porque este problema viene desde que yo era chico, y ya tengo 43 años, aseguró indignado.
Cuando éramos chicos, mi mamá nos mandaba a juntar botellas con agua a la noche porque durante el día no teníamos ni una gota
A su vez, el vecino residente en la manzana G2, afirmó a El Diario Sur que se hicieron trabajos en la zona aunque no fueron suficientes: Años después construyeron un tanque ubicado en la calle Figueroa entre Río Dulce y Río Salado, y empezamos a tener agua, pero duró poco tiempo. En mayo del 2015 hicimo el reclamo a la empresa de AYSA y en todos los reclamos que hice después les dije que teníamos el tanque obsoleto, que no daba agua. Ellos los tomaban y nos daban el número, pero no hacían nada.
Mientras Andrés intentaba ser escuchado y obtener una solución, pero surgió un nuevo inconveniente que terminó abriéndole una puerta: A mediados del mismo año, empezamos a tener problemas con el mantenimiento de las cloacas, ya que comenzaron a inundarse los departamentos porque el agua rebalsaba por las rejillas de los baños. Ahí descubrí que ABSA era la responsable, y si bien solucionaron la inundación continuamos sin agua.
El vecino continuó con sus reclamos y llegó incluso hasta la Defensoría del Pueblo, en la cual no obtuvo respuesta, y también a las autoridades municipales: Pagamos todos los impuestos al día, pero no tenemos ningún beneficio ni si quiera vienen a ver qué sucede, apuntó.
En consecuencia, decidió dirigirse nuevamente a ABSA, en donde pareció haber encontrado la solución: Hablé con los responsables, y me pidieron colaboración de parte de los vecinos y la relación empezó a ser buena. Ellos nos contaron que estaban haciendo una gran obra para la zona, mencionó.
Sin embargo, la misma no cubría todas las manzanas afectadas, lo que generó una mayor indignación en los vecinos involucrados: La obra la hicieron sobre la manzana 1 y la manzana 2A, y no sobre la nuestra que es la manzana 2g, ni la 3, ni la 7, por mencionar algunas. Ellos nos dijeron que decidieron repararnos el tanque, pero cuando vinieron supuestamente no encontraron la válvula, explicó.
Les recomendé a los empleados de ABSA, que con sus maquinarias hagan un pozo donde pasa el caño principal que lleva el agua, y ni siquiera lo intentaron
Otro inconveniente que plantea Andrés es que no todos los vecinos del barrio son solidarios: Mucha gente puso tanques de agua arriba de los edificios y las estructuras no están preparadas para resistirlos. Además, los que viven en planta baja no tienen empatía ya que cargan la pileta durante el día, y a la noche no tenemos ni una sola de agua. Nosotros pasamos la Navidad sin agua, expresó con cierta tristeza e indignación.
Lo cierto es que Andrés no pierde la esperanza de que escuchen sus reclamos y tomen cartas en el asunto las autoridades correspondientes. Teniendo en cuenta que la obra no alcanza nuestra manzana, la solución más pronta es que reparen el tanque para que volvamos a tener agua. La verdad que con los recursos que tienen no es muy difícil, pero nadie se hace cargo, concluyó.






