Durante la madrugada de ayer, delincuentes ingresaron por una ventana al jardín N°951 de Rafael Calzada e hicieron destrozos.
La institución se encuentra muy consternada debido a que les robaron dos heladeras y alimentos esenciales para los chicos.
Debido a que se alimenta a los pequeños al ingresar al jardín, reciben donaciones de la comunidad de cualquier tipo de producto que se pueda refrigerar.
Los padres han contribuido al establecimiento con lo mínimo, pero aún necesitan más para poder brindarles a los niños un espacio para comer y estudiar.






