Noelia Luna Quimey Tamay tenía 19 años. Vivía junto a su familia en el barrio de Constitución, en donde hizo muchos amigos y conoció a un hombre de quien se enamoró.
Su nombre era César David Aranguibel Quero, un joven de 27 años de nacionalidad venezolana. "Se conocieron y en julio de este año establecieron un noviazgo. Estuvieron un mes y medio, y después se mudaron a Burzaco", contó Lucía, hermana de la joven, a El Diario Sur.
Ambos decidieron irse a vivir juntos y alquilaron una vivienda ubicada en Italia al 1600. Los días transcurrían, hasta que apenas dos semanas después de haberse mudado, la familia de la joven recibió una triste noticia.
Noelia había recibido un disparo en lo que habría sido un intento de robo en la vía pública. Fue trasladada al Hospital Lucio Meléndez de Adrogué, en donde lamentablemente falleció.
"Fue un golpe muy fuerte para toda la familia. Nunca nos imaginamos que iba a pasar una situación así. Mi hermana tenía 19 años, uno no se imagina estas cosas. Fue un balde de agua fría", relató su hermana.
Efectivos policiales comenzaron una investigación junto a familiares, pero su pareja escapó. El único contacto que tuvo Cesar con la familia de Quimey Tamay fue un mensaje que le envió a su madre: "Es todo mentira lo que dicen...se pegó el tiro sola", escribió, y no volvió a comunicarse.
Así surgió la hipótesis de que la muerte de la adolescente de 19 años podría haberse tratado de un femicidio por parte de su pareja. La investigación siguió su curso y, a medida que iba avanzando, salieron a detalles oscuros sobre el principal apuntado.
Es que César David Aranguibel Quero no se llamaba así: su nombre real es Maikel Rodrigo Figuereo Pérez. No era venezolano, sino que era oriundo de República Dominicana. Ni tampoco tenía 27 años.
Sin embargo, estos no eran los únicos datos ocultos. La familia de Noelia descubrió que Figuereo Pérez formaba parte de la Policía Nacional en su país, y pesaban sobre él tres alertas rojas por parte de Interpol: era buscado por otros dos crímenes en República Dominicana y en Chile.
"Cuando nos enteramos nos impactó muchísimo. Sinceramente no lo conocíamos bien. Tuvieron una relación de dos meses de noviazgo. Ni siquiera sabíamos el nombre de él, lo conocíamos como Freddy", contó Lucía a El Diario Sur.
El desconcierto de la familia muy grande. Incluso no saben cuál pudo haber sido el móvil que llevó al dominicano a cometer el femicidio. "Yo no sé si ellos estaban discutiendo o ella se había dado cuenta de algo de lo que ocultaba y ahí le arrebata la vida", dijo la mujer.
Tras una larga investigación para dar con el sospechoso, finalmente el pasado viernes fue detenido en una vivienda de José C. Paz. El dato por el cual lo descubrieron fue un giro de dinero que le realizó su padre y que fue a retirar una mujer, que luego se lo entregó.
Tras la captura de Figuereo Pérez, en la familia están "más aliviados", aunque ahora se encuentran en una lucha contra la justicia. "Nosotros vamos a pelear por una reclusión perpetua, para que si o si cumpla los años que le dé el juez", expresó la hermana de la joven asesinada.
Lo que los familiares piden es que se consideren los antecedentes del acusado en otros países, como también otras dos denuncias sobre él en Argentina: una sobre un intento de homicidio y otra sobre un robo con lesiones.
"Es una persona peligrosa. Ya tiene dos fugas de otros dos países y acá en Argentina tiene otros antecedentes. Queremos sumar eso en la causa, para que él tenga una condena justa, lo que se merece. No sería justo que salga en 10 años", señaló Lucía.






