Claypole tuvo una semana en donde pasó de la tristeza a la alegría en apenas 24 horas. Es que el club vivió uno de sus momentos más tristes en sus 94 años de historia, pero apenas un día después tuvo un golpe de suerte que lo revivió.
El pasado miércoles, el Tambero se jugaba a todo o nada por mantenerse en la Primera D. Necesitaba una victoria propia, y la consiguió al vencer a Puerto Nuevo en la última fecha por 1-0.
Pero también necesitaba que Real Pilar, su rival en la pelea por el promedio, no sume puntos. Algo que finalmente ocurrió: el Monarca obtuvo un empate 1-1 con Lugano. El destino de Claypole estaba sellado: por primera vez iba a quedar desafiliado.
Sin embargo, al día siguiente llegó una buena noticia desde la calle Viamonte: el Comité Ejecutivo de la Asociación del Fútbol Argentino resolvió desestimar la desafiliación y permitir que el club pueda competir en la próxima temporada en el torneo de Primera D.
La decisión de salvar al club fue tomada luego de que David Lazarte, dirigente del Tambero, enviara una carta a la AFA pidiendo la anulación de la desafiliación. Allí apeló al trabajo realizado la comisión interventora: la revalorización de las actividades, las obras en el club, la generación de puestos de trabajo y la buena conducta de los hinchas.

Según explicaron en un comunicado desde la comisión directiva, esto habría motivado que la mesa directiva de la casa madre, junto con el apoyo de los demás dirigentes de la divisional, decidiera que Claypole mantuviera la categoría.
Sin embargo, esto no es ninguna novedad. Desde hace tres torneos, la Primera D no sufre desafiliaciones. En el campeonato corto del 2016 se decidió quitarla, y en la edición 2016/17 Centro Español, quien debía tener su año de receso, finalmente fue salvado.
Esto se debe a la cantidad de clubes que juegan en la Primera D. La categoría tiene dos ascensos por torneo y una desafiliación, y un equipo que desciende desde la Primera C. Por tal motivo, por cada 3 equipos que se van, sólo ingresa uno.
Si se hubiera mantenido el destino que sufrió Claypole, el próximo campeonato tendría sólo a 13 clubes participando, una cantidad muy baja en comparación con las demás categorías del ascenso.
Lo cierto es que, cualquiera sea el motivo, el Tambero recibió la salvación que lo revivió y le permitirá competir el próximo torneo. Ahora la actual comisión tendrá el trabajo de poder crear un equipo más competitivo para no volver a pasar por esta situación.






