Santiago Echeverría recuperó la sonrisa. Luego de pasar dos años sin poder jugar por una injusta sanción tas un doping positivo, en noviembre de 2019 pudo volver al fútbol de la mano de Brown de Adrogué.
Todo comenzó el 2017, cuando formaba parte de Independiente Medellín de Colombia. Tras un partido fue elegido para el control antidoping, y desafortunadamente dio positivo en Boldenona, un esteroide anabólico que se utiliza para engordar a los animales en dicho pais, lo que le valió una inhabilitación por 4 años.

Con la camiseta de Independiente Medellín.
Junto a un abogado recurrió a la justicia para demostrar que no había consumido esa sustancia de manera intencional, y lo logró. La justicia redujo su sanción y hace dos meses pudo volver a entrar a una cancha, en un club donde ya era una cara conocida.
Fue un placer que haya sido en Brown. En su momento me dio muchas alegrías y me abrió al fútbol grande, me dio el impulso para crecer. Hoy volver a ponerme esta camiseta para volver a jugar fue algo muy placentero, muchas emociones juntas, contó el jugador a El Diario Sur.
Fueron dos años muy duros. Pasaron muchas cosas por mi cabeza, muchos altibajos. Por momentos quería dejar todo y por momentos pensaba que no podía abandonar. Pero con la fortaleza de mi familia pudimos sacar esto adelante y hoy tenemos este premio
La propuesta para sumarse al Tricolor llegó casi por casualidad, cuando se encontraba viendo el clásico entre Los Andes y Temperley en el estadio del Milrrayitas. Allí se cruzó a dos amigos de su paso anterior por el club: el técnico Pablo Vico y el preparador físico Agustín Galeota.
Tras ser habilitado, se contactó con ellos y con el presidente Adrián Vairo, quienes no dudaron en sumarlo al equipo. Apenas firmó su contrato, el entrenador decidió convocarlo para el partido frente a Chacarita por la fecha 11 de la Primera Nacional.
Ese día mi cabeza pensó de otra manera el fútbol. Ya no lo veía de la misma manera, era la misma pasión, pero la mente lo vivía diferente. Salí a la cancha y disfrutaba cada situación, cada acierto y cada error, cosa que es difícil porque en un partido estás bajo presión, expresó.

Echeverría en su primer partido con la camiseta de Brown tras la suspensión.
Luego del final de la primera parte del torneo, que tiene a Brown de Adrogué en los últimos puestos cerca de la zona de descenso, Echeverría volvió a realizar una pretemporada de manera profesional, con el objetivo de ganarse un puesto en el equipo.
Estos últimos dos años hacía la pretemporada sabiendo que no iba a jugar. Ahora es distinto, me levanto con otra cabeza, disfruto de llegar al vestuario, de cada entrenamiento. Pocas veces he tenido grupos tan humildes como este, donde no hay egos y nos acompañamos, sentenció.
Ahora se prepara para afrontar la segunda parte del campeonato, y sueña con volver a jugar en la máxima categoría del fútbol argentino, algo que logró cuando vistió las camisetas de Boca y Huracán: "Y si pasa con Brown, sería mi sueño máximo".






