Cuando cada año llega a su fin la mayoría de las personas suelen sentarse a hacer un balance de cómo fueron esos 360 días. El resultado puede ser tanto negativo como positivo y algunos excelentes como es el caso de Jonathan Galeano, futbolista de 18 años de San Martín de Burzaco, quién no olvidará jamás el 2019 y, al menos, el comienzo del 2020.
Terminó el secundario y a los pocos días la Asociación del Fútbol Argentino lo eligió como el jugador destacado de las categorías C y D. Pero las alegrías no culminaron para Joni como le dicen sus íntimos, ya que en las primeras horas de este nuevo año fue convocado para entrenar con la Primera División, comandada por Ariel Pierdiechizi.
Me generó mucha alegría el reconocimiento y la satisfacción de que estaba haciendo las cosas bien. Estaba de vacaciones en mi casa hasta que me llegó el llamado del coordinador de inferiores y mi técnico de Quinta División, contó con la felicidad reflejada en sus ojos, al tiempo que agregó: Días después, el presidente del club (Gabriel Ostanelli) me avisó que tenía que presentarme en la pretemporada con la Primera y desbordé de alegría.
En momentos como este se convierte en una tarea muy difícil determinar a quién avisarle primero la noticia, sin embargo, el oriundo del barrio Las Vías no dudo en elegir a sus pilares incondicionales: Le conté a mi mamá que siempre me pregunta y a mi viejo que siempre me fue alentar en todos los partidos que jugué al igual que mis hermanos, aseguró.

A la hora de definirse como jugador, su hábitat natural es la de un enganche pero de esos modernos que se recuestan sobre las bandas: Muchas veces me tiró a volantear por izquierda, me gusta ser ofensivo y punzante, expresó y con respecto a los referentes en el puesto: No tengo ninguno. Prefiero mirar a varios jugadores para incorporar más recursos y distintos estilos.
Pese al mérito de llegar a entrenarse con la primera, el joven de 18 años es consciente del proceso que tuvo que atravesar para poder llegar a ese lugar: Hice escuelita de fútbol en Don Schulz y luego llegué a San Martín de Burzaco con edad de Séptima División. Después me fui a jugar un año a Temperley pero después volví y acá estoy.
Fue su perseverancia y la doble apuesta de él y del club que hoy le permitió llegar a Primera: La temporada 2019 fue mi mejor año, estuve en un momento futbolístico muy bueno, aunque también en el transcurso tuve mis altibajos pero seguía trabajando. Por suerte, con Quinta División pudimos disfrutar de ganar el campeonato de AFA y sumé algunos partidos con la Reserva, explicó.
Cuando llegó el momento de presentarse en la pretemporada, el plantel de Primera División le dio una cálida bienvenida: Los chicos me recibieron bien, son copados y muy buena gente, te ayudan y te explican sin problemas. Lo único de lo que no pude safar fue del corte de pelo, je.
Jonathan, sabe que no cualquiera llega al primer equipo por eso mantiene los pies sobre la tierra sin descuidar sus sueños: Esto recién arranca y voy paso a paso trabajando duro para demostrar que estoy a la altura de estar acá. Si bien, mis expectativas son altas para este año, el primer objetivo es debutar.
Para cerrar el futbolista, prefiere no hacer futurología acerca de lo que será su carrera, sin embargo, tiene claro de que hará con el dinero que recaude si le toca firmar contrato con el Azul: Con mi primer sueldo voy a darle una mano a mis viejos y mis hermanos que siempre me bancaron en todo, culminó.







