Los vecinos de Loma Verde están cansados de que la inseguridad sea una moneda corriente por su barrio y las calles sean, según dicen, tierra de nadie. Cada semana se registra al menos un hecho delictivo que, en la mayoría de los casos, involucra a motochorros.
Uno de esos casos es el de un hombre que se dirigía a su hogar en su motocicleta Honda Twister de color negra y azul, el día 24 de diciembre aproximadamente a las 3:30 de la madrugada, cuando de repente fue interceptado por tres delincuentes en Díaz Vélez, entre Carmona y Guatambu.
Los malvivientes, que se desplazaban en una motocicleta roja y blanca de la marca Honda modelo Tornado y otra negra similar a una Rouser, obligaron al masculino a frenar y descender de su vehículo, apuntándole con revólveres.
Cuando el joven de 25 años bajó, fue impactado en su casco por la culata de una de las armas, le propiciaron varios golpes en el cuerpo y le quitaron todas sus pertenencias, entre las cuales se encontraban su documentación, billetera, celular, dinero, y hasta sus propios pantalones y zapatillas.
En El Diario Sur pudimos hablar con la víctima, la cual relató los hechos, pero prefirió permanecer en el anonimato por su seguridad: No me resistí al robo. De todas formas, me tiraron al suelo, me agredieron y estuvieron apuntándome con sus revólveres por más de 1 minuto, amenazando con dispararme si intentaba huir.
Luego de quitarme todas mis pertenencias, comenzaron a revisarme el cuello y uno de ellos me preguntó si soy gorra, supongo que pensaron que era policía y querían sacarme el arma reglamentaria o peor dispararme, explicó el hombre.
Apenas se marcharon los malvivientes, se dirigió hasta un kiosko que permanece abierto durante la noche y les pidió ayuda. Tras comunicarse con el 911, lo acercaron a la comisaría de Malvinas Argentinas para realizar la denuncia, pero lo que menos esperaba era lo que le iba a suceder.
Estuve esperando media hora, me tomaron la denuncia y me fui, pero regresé a los pocos minutos para solicitar un número de contacto por si aparecía la moto. Al ingresar nuevamente, noté que la oficial que me había atendido ya estaba dormida, mientras que los dos policías que estaban en el móvil también permanecían dormidos, afirmó al tiempo que agregó: Si yo hubiese sido un ladron podría haber hecho cualquier cosa. Deberían estar patrullando las calles.
Hasta el momento no apareció la motocicleta robada y los delincuentes continúan prófugos. Según relataron vecinos, ocurrieron hechos de similares características en el barrio por lo que creen que podrían ser los mismos autores.






