La secundaria N°47 de Claypole sufrió un hecho de vandalismo durante la noche del domingo. Ingresaron por unas de las puertas delanteras que daba hacia las aulas y comenzaron a desatar el desastre.
Tiraron libros de una estantería, le volcaron un bidón de agua encima y rompieron las ventanas que tenían al alcance. Las condiciones del establecimiento eran pésimas a la mañana siguiente.
Por este motivo, la institución decidió suspender las clases del turno mañana, ya que las aulas y la preceptoría no estaban en término y parte de los materiales se encontraban arruinados.

"Queremos que haya más luz en las calles, más patrulleros: Necesitamos más seguridad" aseguraron directivos de la institución.
La comunidad de padres se unió en grupos para acudir al colegio y brindar una ayuda para recuperar los materiales estropeados. Alumnos se llevaron libros empapados a sus casas, ayudaron a limpiar las aulas y a acomodar el desastre.






