El sábado 20 de agosto se vivió una jornada a purasolidaridad, entusiasmo, risas, alegría compartida y mucha unión. Sucede que enel campo de deportes de la escuela N° 15 de Almirante Brown se llevó a cabo unajornada de actividades para ellos, los más chiquitos, quienes se adelantaron undía a los festejos del Día del Niño, que tuvieron lugar el domingo pasado.Peroellos, los vecinitos del barrio San José del lado de Almirante Brown vivieronuna tarde soñada en la que no faltó animaciones infantiles que contó con lapresencia de un imitador de Piñón Fijo-; juegos grupales que fueron idealespara aprovechar el amplio parque de la institución; una suculenta merienda queconstó de tortas, facturas, galletitas, chocolatada y yogur; la entrega dejuguetes; un sorteo de más juguetes cuyo principal ganador se hizo acreedor deuna bicicleta y el posterior cierre deuna reconocida murga del partido vecino de Lanús.
Con todo este panorama, alque se le sumó una jornada espléndida en el que solo unas poquitas nubespudieron tapar un sol radiante y levemente cálido, casi medio millar de chicosdisfrutó de la jornada festiva acompañados de sus familiares, vecinos que sesumaron desinteresadamente a la organización, los directivos del colegio, laprensa local pero por sobre todas las cosas con la presencia de Roberto León,el hacedor original de esta iniciativa bondadosa, quien un buen día hace yadieciocho años llevo a cabo por primera vez una idea que ya le venía rondandola cabeza desde algunos años atrás: darles a los niños y niñas la posibilidadde disfrutar del Día del Niño a pesar de que la condición económica de susfamilias no lo permitiese. Así las cosas, Roberto un vecino conocido en elbarrio por atender el kiosco de diarios y revistas ubicado en la esquina deSanta Ana y Gaboto, a pocas cuadras del predio en el que la actividad tuvolugar,- comenzó en 1998 regalándole juguetes a los chiquitos del barrio durantela celebración de la Navidad.
Conforme pasaban los primeros años, tanto susfamiliares como otros vecinos comenzaron a contagiarse del espíritu altruistade este querido canillita, y de pronto comenzaron a agrandar la celebraciónnavideña, incluso cortando alguna que otra calle para la ocasión y agregándolea la regalada de juguetes una rica comida para acompañar. Al poco tiempo, elfestejo se extendió al Día del Niño, celebrado tradicionalmente durante eltercer domingo de cada mes de agosto.Pero eso no fue todo. Nuestro vecino no se conformó con tanpoco y este año se puso de acuerdo con la dirección de la EGB N° 15 "ComandanteLuis Piedrabuena para trasladar la celebración infantil al campito ubicadodentro del edificio, el cual se pobló el sábado pasado de miles de vecinoscontentos por ver una sonrisa de oreja a oreja en las caras de su hijos.
Sucede que además de las tradicionales animacionesinfantiles de Piñón Fijo y algunos modernos personajes de los nuevos dibujitosde moda, los chicos también se divirtieronformando grupitos y realizando juegos entre todos ellos. Así de enérgicofue el inicio de la jornada lúdica, que hacia las 16 fue felizmenteinterrumpida por una rica y vasta merienda cuyos alimentos fueron donadas porvecino, comerciantes de la zona y por el mismo Roberto quien, presa de su granhumildad, se avergonzaba de reconocerlo.
Aproximadamente una hora después, los nenes fueronagasajados con la entrega de juegos y juguetes, siendo que algunos de ellosquizás no recibiesen ninguno si es que no asistía al convite. Para la entrega,los niños fueron separados en filas de nenes y nenas, quienes se acercaban alescenario principal y recibían piezas tan disímiles entre ellas, como autitos africción y para ellos, así como muñecas y para ellas, entre otros regalos.Luego fue el turno de los sorteos y, sobre el final, el cierre de una murgaoriunda de Lanús completó una jornada festiva en la que la solidaridad y launión hicieron mella en uno de los barrios más necesitados de Almirante Brown.






