Osvaldo y Ariel Moreno comparten el mismo lugar de trabajo, que desde el 1951 es todo un símbolo de la calle Esteban de Adrogué. "Esta siempre fue la calle comercial de la ciudad, alrededor había todo chalets y hace al menos 20 años se fue colmando de edificios altos", relata a El diario Sur, Osvaldo Moreno quien además fue presidente de la Cámara Regional de Comercio e Industria del Partido de Almirante Brown durante el período 2015/2016 y ahora cumple la función de vocal.
Oriundo de Adrogué, conoce la historia y cómo fue cambiando a lo largo de los años, cada uno de sus principales lugares."Había muchas casas quintas que fueron vendidas por los hijos de sus propietarios. Eran casas que llegaban a ocupar una cuadra. Al venderse, comenzaron a ser ocupadas por otras personas y creció la población. Adrogué está en este momento en un cambio generacional, eso es positivo porque da vida comercialmente y significa más casas de comida, juegos y locales."
Recuerda con cariño el antiguo Paseo "Las Delicias", que actualmente es una galería de compras que en su interior guarda un frondoso jardín. "Venía mucha gente a almorzar bajo las glorietas y el parque donde además había un café y un bar", comenta y hace referencia a las dificultades que impiden el crecimiento comercial de Adrogué."Hay 12 bancos en un radio de cuatro cuadras, eso nos quita espacio físico para comercios y estacionamientos. Las familias adroguenses tienen en promedio dos coches y el estacionar se vuelve difícil", explica.
La franquicia de Bonafide fue adquirida por Osvaldo y su mujer en 1987 y ahora su hijo continúa con el legado. Fueron muchos las historias y los personajes que recuerda pero resalta los corsos y desfiles de carrozas en la que participaban todos los colegios de Almirante Brown.
"Era una verdadera fiesta y todo los vecinos salían a observar y bailar con los corsos", recuerda con alegría.






