Alrededor de 2000 amenazas de bomba en establecimientos educativos de la provincia de Buenos Aires se produjeron en el último mes. Y la región no se mantuvo ajena a ese "boom": en Esteban Echeverría hubo al menos un caso y en Almirante Brown se dieron varios. En San Vicente, hasta el cierre de esta edición, la información oficial indicaba que no había habido.
En el Colegio Nacional de Adrogué se dio el caso que más preocupación generó a las autoridades. Allí, tras un llamado amenazante, se encontró una granada de mano que debió ser detonada por la Brigada Antiexplosivos, que se encarga de ese tipo de casos. Otro hecho paradigmático se dio en Morón, donde la intimidación, falsa, se dio en el colegio al que asisten los hijos de la gobernadora María Eugenia Vidal.
En Esteban Echeverría hubo una amenaza esta semana en la escuela 21 del barrio La Campana, mientras que San Vicente, por ahora, se mantiene al margen de la problemática tras haber tenido una ola grande de llamados y días de clase perdidos en los años 2012 y 2013.
Pero esos llamados al 911 no quedan siempre impunes. "Desde el 1° de septiembre pasado hasta hoy, 15 personas fueron puestas a disposición de la Justicia en el marco de las investigaciones iniciadas por amenazas de bomba recibidas en escuelas bonaerenses", aseguran desde el gobierno provincial, donde creen que el fenómeno puede explicarse por un "efecto contagio" entre los alumnos.
Sólo el 22 de septiembre pasado, se recibieron 48 llamadas intimidatorias: 11 en Tres de Febrero, seis en Merlo, cinco en Morón, 4 en Ituzaingó, tres en Almirante Brown, una en General Pueyrredón, una en Junín, una en Avellaneda y siete "indefinidos".
El ministro de seguridad de bonaerense, Cristian Ritondo, sostuvo esta semana que una amenaza de bomba en una escuela "no es una broma, es un delito" y que se trata de "un acto de intimidación pública penado por la ley".
"Ante cada amenaza, nuestra obligación es acudir al establecimiento con toda una logística que implica brigada de explosivos, fuerzas policiales, bomberos y Defensa Civil, además de alertar a los hospitales públicos y a las cuadrículas de la zona. Cando todo este dispositivo acude a una amenaza de bomba, caemos en el riesgo de dejar desprotegidos a quienes realmente necesitan asistencia", agregó el funcionario bonaerense.
Ante la reiteración de hechos similares, la Fiscalía General de Morón, designó a la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 2 para que se hiciera cargo de las investigaciones por las amenazas de bombas en las escuelas y colegios de Morón, Hurlingham, Merlo e Ituzaingó. Fue la UFI N° 2 de Morón, bajo la dirección de la fical Daniela Barrozo, con la colaboración de la policía bonaerense, que esclareció las amenazas de bomba en los colegios Sofía Barat y Crear y Ser.
El 31 de agosto pasado, un alumno de la escuela N° 19 de San Antonio de Padua, se hizo pasar por el encargado del establecimiento y dijo que había una bomba. Pero los investigadores al mando del fiscal de Morón Claudio Oviedo pudieron identificar al autor de la llamada. Se trata de un joven de 19 años que fue imputado del delito de intimidación pública.






