La zamba es considerada como uno de los ritmos más hermosos dentro del género folclórico. No sólo es una danza propia de Argentina, sino también del este de Bolivia, con origen en Perú. Cada siete de abril se festeja el día de esta particular danza, cuyo legado perdura a pesar del tiempo.
Daniel "Danito Murciano, vecino de Longchamps, es bailarínfolclórico y forma parte hace 7 años de la compañía de ballet "El leguero deClaypole, que tiene casi 15 años de vida en la Región y está conformada porbailarines de distintas localidades de zona sur.
"El baile es mi vida es una experiencia muy linda que haceaños compartimos con mi esposa. Ya tenemos nuestros hijos grandes y a través dela zamba nos permite compartir muchas cosas en pareja. Dentro del folclore nacional, la danzaprioritaria tanto para ella como para mi es la zamba, explica Daniel a ElDiario Sur.
El bailarín browniano participa de certámenes competitivos yde peñas con fines solidarios. Además, insiste en que la zamba va más allá de lo artístico y se relaciona con lo puramente sentimental."Vos tenés un contacto permanente con tu pareja, no importacomo bailes. La zamba no tiene una coreografía predeterminada, la tenés quebailar con el corazón, con el sentimiento. Mirando a los ojos a tu pareja, sesiente una desinhibición total y vas a poder confluir los sentimientos de losdos en una sola persona, es algo indescriptible. Hay que bailarlo para sentirlo,afirma.
"Creo que en Argentina, la zamba está valorizada. Si bien estamos influenciados por música extranjera, a cualquiera le preguntás por Luna Tucumana o Zamba de mi Esperanza y seguramente la van a conocer", agrega.






