Este último sábado se terminaron las obras en la manzana donde se encuentra la Sociedad de Fomento Schulz, un avance importantísimo no solo para la gente del club, sino también para centenares de personas que viven en la zona y utilizan día a día la plaza. Ésta, si bien es un espacio abierto y público, forma parte de los terrenos de la institución y por eso son ellos quienes se encargan del permanente cuidado y mantenimiento de la misma.
"Antes la plaza era muy oscura porque no había buena iluminación, era una zona insegura de noche y la actividad en el club suele terminar tarde. Ahora con la lumínica renovada es distinto, le cambió la cara al barrio, asegura Matías Orihuel, delegado general de Schulz. En el lugar se renovaron, además de la iluminación; cestos de basura, juegos para los más chicos, mesas y bancos, se colocó una plaqueta con el nombre de los fundadores, hubo un reacondicionamiento del estandarte a la bandera nacional, se realizó un proceso de parquización y podaron los árboles. Pero la tarea no finalizó ahí, se renovó completamente la pintura en el frente y todo el interior del club. Por último, y para finalizar la obra, ya se puso en marcha la reposición de los vestuarios y el salón principal de la Sociedad de Fomento, donde todos los días de la semana decenas de familias comparten actividades como handball, zumba y fútbol infantil recreativo y competitivo.
Ante esta gran inversión del Municipio en la institución, Matías Orihuél no dudó en sus palabras: "El club no recauda ni un cuarto de lo que cuesta todo este financiamiento en un año. Por último, el Intendente compartió fotos con los vecinos, recibiendo agradecimientos y solicitudes para otras necesidades del barrio bajo un marco de mucho respeto. ¿La cuenta pendiente? Arreglar las veredas que rodean la plaza, las cuales no están en óptimas condiciones pero tampoco restan belleza al renovado sector del barrio.






