ALMIRANTE BROWN

Las Orquestas de Claypole buscan un lugar propio

Está compuesta por más de 150 chicos. Buscan un lugar para ensayar y guardar los instrumentos.

Las Orquestas de Claypole buscan un lugar propio
El Diario Sur

Hace unos años, Facundo Maidana llegó a Buenos Aires desde su Corrientes natal siguiendo su sueño de estudiar música. Aquí descubrió su vocación por la dirección de orquesta y comenzó a estudiar la carrera en La Plata. Sin embargo, él notó que le faltaba práctica para acompañar sus estudios, y decidió crear su propio grupo.

Así fue como, con apoyo de sus compañeros y de su facultad, compró instrumentos y nació la Armonía Celibidache, un grupo de orquestas de la localidad de Claypole. La iniciativa comenzó siendo para adultos, pero poco a poco fue sumando a los más jóvenes y hoy está compuesta por más de 150 chicos.

El proyecto consta de un voluntariado, donde los profesores trabajan ad honorem para inculcarles a los chicos el amor por la música. Se basa en tres conceptos: la formación musical, la responsabilidad y el trabajo social. "Cada chico debe responder para ayudar a su prójimo en el barrio. Esto es para que los chicos se nutran a sí mismos y al contexto en el que viven", contó Facundo Maidana, fundador y director.

Actualmente, el grupo se conforma de 7 orquestas, un coro y un cuarteto de cuerdas, y están buscando un espacio propio para poder ensayar y guardar los instrumentos. Maidana explicó: "Estamos deambulando por tres lugares: la escuela Lola Mora, el Centro de Catequesis de la Manzana 27, y el Centro Integrador Comunitario. Así fuimos perdiendo alumnos e instrumentos por no tener un lugar donde guardarlos".

"En el Lola Mora estamos en un galpón donde la acústica no es buena y hace frío, lo que desafina y arruina los instrumentos. La idea es hacer música en las condiciones mínimas que se necesitan", sentenció el fundador.

Para cumplir ese sueño, hicieron una petición en internet y conformaron planillas para juntar firmas. Al momento consiguieron 1500, pero necesitan muchas más para hacer oir su reclamo. Además, hacen rifas para recaudar fondos y así acercarse al objetivo de tener su espacio propio.