Nicol Eluney Romero tiene 5 años y vive en la localidad de Glew junto a su familia. En abril de este año, la pequeña fue diagnosticada con cáncer y comenzó un largo camino para recuperarse. Y finalmente lo logró: tuvo su última quimioterapia y ganó una batalla importante contra esta enfermedad.
"Después de 8 meses, puedo decirles que Nicol recibió la última quimio, si, la ultima. Llena de sentimientos, feliz de que la pesadilla haya terminado, termina lo más doloroso para vos y tu cuerpito hija", publicó su mamá Jesica en su perfil de Facebook.
Todo comenzó el 10 de abril, cuando sus padres la llevaron al médico porque tenía la panza hinchada. "Después de revisarla me manda a hacer unos análisis y una ecografía . Vamos a la Clínica Espora a hacer los estudios y la pediatra me dice que palpaba algo grande en el lado derecho", contó la mamá a El Diario Sur.

A partir de allí, las cosas se pusieron más graves. Tras realizarle la ecografía, el ecógrafo no le dio el resultado y le pidió que vuelva a hablar con la doctora. Cuando ella quiso entrar junto con su pareja y Nicol al consultorio, le pidió que sólo entre ella y la menor quede afuera con su papá.
"Me dijo que se veía algo grande, que me habían hecho la derivación. Le dije que no, que me la llevaba directo al Garrahan y nos fuimos. No entendía mucho de que me estaba hablando. Dejamos a Xiomara -melliza de Nicol- y fuimos a la guardia del Garrahan. Nos atendieron enseguida, repitieron los estudios y nos dijeron que tenía un tumor de 17 cm en el riñón derecho".
Desde ese día la pequeña quedó internada y fue atendida por oncólogos. Sin embargo, aún quedaba saber si ese tumor era bueno o malo. Y recibieron la peor noticia: Nicol padecía de un cáncer. "Me desvanecí, se me vino el mundo encima. Lloré como nunca antes, mi vida cambió para siempre", relató Jesica.
Nicol también recibió la noticia con mucha tristeza: "No le dijimos lo que tenía, si que había una pelotita fea en la panza y que los médicos tenían que curarla. Lloró muchísimo, nos pedía por favor que la traigamos a casa, extrañaba a su hermana, su vida, sus cosas. La pasó muy mal, de ser una nena sana a encontrarse internada en un hospital".
Poco tiempo después pudieron operarla y se le extirparon el tumor con éxito, aunque perdió su riñón. Sin embargo, luego le realizaron una biopsia y el resultado no fue el esperado: las células eran de alto riesgo y debía realizar un tratamiento con varias drogas potentes.

A pesar de su corta edad, Nicol transitó ocho meses en los que le practicaron 26 quimioterapias. Su familia recibió gran apoyo de todas partes. Madres del jardín de infantes del Colegio Del Prado, al que asisten la menor y su hermana Xiomara, realizaron campañas para poder colaborar con ellos.
Finalmente, terminó el tratamiento de manera positiva y, aunque el tiempo prudencial para determinar que se curó por completo es de 5 años, la pequeña guerrera ganó una importante batalla."Ella está feliz, te dice que terminaron de pasarle la medicación. Por ahora estamos contentos de que vamos a ir una vez por mes al médico", expresó Jesica.








