Para muchas personas, las jornadas de elecciones suelen ser días muy especiales. Así lo siente Martha Grossmann, una vecina de Adrogué que a los 101 acudió a la Escuela N°16 para votar.
Nacida en 1918, desde que comenzó a ejercer su derecho participó en muchas elecciones y hasta el día de hoy lo sigue haciendo. "Estoy muy contenta. Esto es una obligación moral", contó a El Diario Sur.
Acompañada de su nieta, se acercó cerca del mediodía hasta el establecimiento ubicado sobre la calle Bynnon 1455. Pese a que podía pedir que le acerquen la urna hasta la entrada, ella decidió ir hasta la mesa 32 y emitir su voto.

Todos los presentes en la fila miraban asombrados a la mujer que a su edad sigue participando y cumpliendo con su deber cívico. Entró al cuarto oscuro junto a su familia y una vez afuera, metió el sobre en la urna. "Lo hice y estoy tranquila", sentenció.
Luego, al retirarse, muchas personas la felicitaron por su voluntad e incluso se quisieron sacar fotos con ella. Pero antes, expresó su deseo para la Argentina que viene: "A veces no se hacen las cosas como se tienen que hacer. Espero que haya tranquilidad, que no haya bochinche".







