A fines de septiembre del 2018, el centro de día para discapacitados San Alberto de Rafael Calzada debió cerrar sus puertas debido a las deudas que el Estado nacional tenía con la institución. Al poco tiempo, con un nuevo director a cargo, logró reabrir y hoy celebra su primer aniversario.
Este lugar fue uno de los afectados por los graves recortes en el área de discapacidad, ya que la gran mayoría de los chicos que asisten pertenecen a la obra social Incluir Salud, dependiente del gobierno nacional.
Debido a que desde Nación no pagaban las prestaciones, el centro quedó debilitado porque no podían hacerse cargo de todos los gastos que conlleva un establecimiento de estas características. Finalmente, tuvo que cerrar sus puertas y dejó a 51 jóvenes discapacitados sin un lugar de contención.

Afortunadamente el 1° de noviembre de 2018, tras la lucha de los padres y trabajadores, el lugar pudo reabrir sus puertas bajo el nombre de "Mundo de Esperanza", para brindar nuevamente un espacio para los chicos.
"Hoy estamos celebrando un año de toda esa lucha que parece poca, pero fue complicadísimo", contó su director Daniel Masuzzo a El Diario Sur.
Sin embargo, los problemas aún no terminan, ya que en enero desde el gobierno recortaron el dinero destinado para transporte y tuvieron que hacerse cargo ellos, algo que les generó un gran gasto.
"Tuve que salir a comprar camionetas para poder ir a buscar a los chicos. Seguimos luchando por el transporte porque el presupuesto no da, y se viene cada vez mas complicado. Pero nosotros seguimos, los padres hacen bingos para colaborar", dijo Masuzzo.
Este mediodía se reunirán en el establecimiento para celebrar, luego de tantos reclamos, que los chicos tengan un lugar donde aprender, esta contenidos y hacer amigos.







