El ambiente del mercado de compra y venta de bienes y servicios ha sufrido cambios en sus formas tradicionales. El avance de la tecnología trajo consigo nuevos métodos de pago, tales como Mercado Libre y Mercado Pago, que a los clientes les facilitó las compras y les aportó la comodidad de abonar desde un Smartphone.
Asimismo, la posibilidad de no tener que manejarse con efectivo y la ventaja de contar con descuentos. Sin embargo, a los comerciantes les generó un gran problema ya que al momento de tener que cobrar el dinero obtenido durante el mes a través de los métodos electrónicos, deben abonar retenciones e impuestos.
Si bien, existen distintas categorías para pagarle a la AFIP por contar con Mercado Pago, también deben abonarles a las tarjetas de crédito o débito con las que trabajan. Según mencionaron varios comerciantes del centro de Adrogué, para ellos no es conveniente contar con el servicio de las manos apretadas, ya que el porcentaje que les cobran asciende al 12%.

En cuanto a las tarjetas, los números son un poco más bajos, pero tampoco existe una gran diferencia: si un negocio decide tener un artículo en promoción en 3 cuotas sin interés, por el total se le cobra aproximadamente un 8% de retención. Cabe mencionar que existe un sistema de puntajes dependiendo la categoría, el cual determina si a ese porcentaje se le suma un 4% más por las ventas totales que realizó el negocio con la tarjeta.
En consecuencia, un comerciante de Brown puede llegar a tener una pérdida del 24% en sus ganancias mensuales. Muchos de ellos, intentan combatir el sistema de compras electrónicas con promociones de un descuento del 20 o 30% por pago en efectivo, ofreciéndoles a los clientes la oportunidad de no endeudarse con cuotas.
Lo cierto es que las plataformas digitales cada vez van avanzando sobre el mercado y complicando las compras en efectivo, preferidas por los comerciantes, ya que al usuario le permite postergar el pago para más adelante o simplemente abonar sin tener que retirar dinero del cajero. Ahora los comercios no sólo luchan contra la crisis económica, sino también frente a estos nuevos métodos de pago.






