Todos los años muchas personas se hacen las mismas preguntas ¿Me cuido en las fiestas? ¿Me excedo, pero después entreno el doble para bajar de peso?. Lo cierto es que la alimentación siempre es un factor importante. Algunos deciden dejar de lado los consejos saludables, y otros acceden a dietas raras post festejos o restricciones alimentarias.
Para saber cómo cuidarse, la Nutricionista Cintia Pereyra (MN: 8240, MP: 3471), brindó recomendaciones para esta fecha: No hay que realizar ninguna dieta rara post festejo, el organismo es sabio. Simplemente elegí volver a la rutina. Come variado, no saltees comidas, hace ejercicio, regalate tiempo para vos y elegí un 2020 con mayor curiosidad por aprender.
Asimismo, la vecina de Brown hizo hincapié en la importancia de la constancia con los cuidados durante todo el año: Sí tuviste una buena conducta alimentaria una cena no te va a engordar y sí no fue tu mejor año te aconsejo empezar, pero no pretender que esa noche se dé por arte de magia el cambio en todos tus hábitos, aseguró.
Otro de los factores fundamentales la que a la mayoría de las personas se les hace difícil respetar por la vorágine de las responsabilidades diarias, es respetar las cuatro comidas del día: Saltear alguna de ellas sólo para comer más de noche lo único que provoca es un descontrol alimentario y una falta de aprendizaje.

Los alimentos que se van a consumir deben tener ciertos nutrientes para aportarnos la energía y todo lo que necesitamos para nuestro organismo. Por eso la nutricionista nos recomendó lo siguiente: Empezá el año con una rutina que tenga en cuenta las cuatro comidas, el aporte de proteína (quesos huevo o carnes), vegetales (tanto crudos como cocidos) e hidratos de carbono (cereales legumbres). Un plato lleno de colores es un plato saludable.
Sin embargo, no solo hay que cuidarse con la comida, sino también con el alcohol ya que suele predominar en las distintas mesas festivas: No elimines un plato de comida para tomar más alcohol, el organismo trabaja muchísimo dejando de lado otras funciones. Es decir, sumado a qué los aportes de esas calorías no refieren ningún nutriente, es decir son vacías, es algo tóxico para el organismo. Un brindis sin exceso. Elegí hidratarte durante todo el día.
Para finalizar, Pereyra le quitó dramatismo a la situación, haciendo foco en el aprendizaje para disfrutar de las comidas: No te obsesiones, una cena y un almuerzo no van a cambiar tu vida, pero ellas son parte de un proceso de aprendizaje. Disfruta de poder llevar comida a tu mesa, y elimina los sentimientos de culpa que no tienen ningún fin productivo en la alimentación. Hacer dieta no sirve. Elegí aprender a comer, concluyó.







