Cada 15 de febrero se celebra en todo el mundo el Día Internacional del Cáncer Infantil. Este tiene como fin sensibilizar y concientizar a la población sobre la importancia de los desafíos a los que se enfrentan los niños y adolescentes y sus familias.
En Almirante Brown, dos niños conmueven día a día a todos con su lucha contra esta enfermedad. Se trata de Nicol, una pequeña vecina de 5 años de Glew, y Brunito, de 11 años quien vive en Longchamps.
Nicol se encuentra luchando contra el cáncer en abril del 2018. Todo comenzó cuando sus padres la llevaron al médico porque tenía la panza hinchada. "Después de revisarla me manda a hacer unos análisis y una ecografía . Vamos a la Clínica Espora a hacer los estudios y la pediatra me dice que palpaba algo grande en el lado derecho", contó su mamá Jesica a El Diario Sur.
A partir de allí, las cosas se pusieron más graves. Tras realizarle la ecografía, este no le dio el resultado y le pidió que vuelva a hablar con la doctora. Desde ese día la pequeña quedó internada y fue atendida por oncólogos. Sin embargo, aún quedaba saber si ese tumor era bueno o malo. Y recibieron la peor noticia: Nicol padecía de un cáncer. "Me desvanecí, se me vino el mundo encima. Lloré como nunca antes, mi vida cambió para siempre", relató Jesica.
Tras ocho meses, en el que junto a su familia pasó operaciones, 26 quimioterapias y tratamientos con medicamentos potentes, terminó el tratamiento de manera positiva. Sin embargo, poco tiempo después de recibir el alta sufrió una recaída y ahora se encuentra nuevamente internada.
Una historia similar es la del pequeño Bruno. Él se dedicaba a jugar al fútbol en varios clubes de la zona, entre ellos Los Studs de Longchamps, cuando fue diagnosticado con esta grave enfermedad en septiembre de 2017.
"A raíz de un dolor de panza lo lleve a un hospital y me dijeron que tenia hepatitis B. Después de 4 días le sangró la nariz y la boca y lo llevé a Casa Cuna donde le diagnosticaron linfoma linfoblástico", dijo en una entrevista a El Diario Sur su mamá Graciela.
El pequeño estuvo realizando tratamientos con quimioterapia, pastillas y muchos medicamentos, e incluso estuvo un tiempo en silla se ruedas, aunque logró reponerse y ahora puede caminar. Tras varios meses entró en etapa de mantenimiento,actualmente se encuentra internado ya que sufrió una recaída.
Sin embargo, pese a las dificultades que ambos deben pasar, Nicol y Brunito no dejan de mostrarle a todos su fortaleza para ganar esta batalla.






