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Fue abandonada a los 6 meses, la rescataron y hoy tiene una nueva familia

Itá es una perrita que pasó mucho sufrimiento, pero gracias a la labor de las proteccionistas de Patitas Glew tuvo una segunda oportunidad.

Fue abandonada a los 6 meses, la rescataron y hoy tiene una nueva familia
El Diario Sur

La historia de Itá es una historia de superación y de amor por los animales. Con tan sólo seis meses fue abandonada en muy mal estado, pero gracias a la labor de las proteccionistas de Patitas Glew, pudo recuperarse y ser adoptada por una familia que le brinda mucho amor.

Todo comenzó el 17 de noviembre de 2018, cuando las integrantes de la ONG recibieron un alerta desde Villa Albertina, en Lomas de Zamora. Allí los vecinos encontraron al animal, que apenas tenía 6 meses de vida, en muy malas condiciones.

"Cuando las chicas se acercaron a Itá casi no se distinguía su cuerpo entre tanto barro y costras, apenas pudieron visibilizar algo de piel rosada, inflamada y adolorida. Como en cada rescate, sacaron de su mochila una manta para poder envolver su cuerpito, y así fue trasladada inmediatamente al hospital veterinario de Adrogué", contó Sol de Patitas Glew.

Apenas llegaron al lugar la perrita quedó internada, ya que tenía signos de deshidratación, desnutrición y una infección generalizada. Su diagnóstico fue demodexia, una enfermedad que afecta al pelaje, la cual estaba tan avanzada en su cuerpo que tenía escaras con pus.

También tenía comprometido uno de sus ojos y estaba infectada de parásitos internos y externos. Ante un cuadro tan complicado, las proteccionistas dieron a conocer su historia en las redes sociales y mucha gente colaboró para su tratamiento y recuperación.

"Fue increíble la cantidad que recibió de parte de toda la comunidad de Patitas, todos se enamoraron de ella, por la dulzura que trasmitían sus gestos. Ella en ningún momento se entregó al dolor y el abandono, siempre estuvo luchando para salvar su vida, se mostraba con ganas de vivir, con ganas de jugar y de salir adelante", dijo Sol.

Tras terminar su internación, Itá fue a parar a un hogar transitorio con una de las voluntarias. Tras un largo tiempo, pudo curarse y comenzaron con el proceso de adopción para que tenga una nueva familiar que le brinde mucho amor.

Muchas personas quisieron sumarla a su familia, pero no todas cumplían con los requisitos, hasta que conocieron con Juan y Agustín, una pareja de Capital Federal: "Ellos cumplían con todos los requisitos, y se los notaba súper felices de que forme parte de su familia".

Así fue como la perrita pudo volver a vivir y las proteccionistas cerraron un nuevo ciclo con la satisfacción de saber que todo el esfuerzo y el trabajo por salvarla tuvo su fruto.

"Esa sensación de ver una vida que fue descartada para morir recuperarse es el motor de nuestra agrupación, es el objetivo de lo que hacemos, eso es Patitas. Todo vale la pena cuando los Patitas salen adelante, cuando dejan de ser un animal descartado y pasan a ser seres amados, reconocidos, con dignidad, respetados".