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El ropero solidario de una escuela de Longchamps

Los alumnos y docentes del establecimiento decidieron realizar un proyecto para compartir sus prendas y también colaborar con los que menos tienen.
martes, 16 de abril de 2019 · 19:00

La Escuela Media N°5 de Longchamps comenzó este año un nuevo proyecto innovador con su comunidad. Luego de que el año pasado impulsaron la creación de un baño inclusivo, el primero del distrito, en este ciclo lectivo crearon un ropero solidario. 

Esta idea nació por parte de un grupo de docentes del establecimiento, quienes notaron una necesidad en sus alumnos en este momento difícil para las familias en lo económico y social que impacta en sus alumnos. 

“La idea surge de evaluar el año pasado en qué condiciones vienen los chicos. Sabemos que estamos en un momento de crisis y que hay familias que no pueden resolverla y los chicos vienen con un calzado viejo o que no está en condiciones o que en épocas de frío vienen si campera. Entendemos esta problemática y sabiendo eso hicimos el proyecto”, contó Marcela, una de las docentes involucradas, a El Diario Sur. 

Así fue como en la planta baja del edificio ubicado en Rivadavia 1851, decidieron crear un espacio en el que los alumnos y docentes pueden intercambiar sus prendas. “Esto no nace desde la caridad de darle al otro lo que me sobra, sino de poder compartir lo que tengo, poder de una idea de propiedad privada a una idea de propiedad comunitaria y así resolver dos cuestiones: aquellos que necesita y ampliarlo a quienes queremos compartir lo que tenemos”, agregó. 

Si bien el proyecto lleva poco tiempo, ya que comenzó en marzo de este año, rápidamente tuvo un gran impacto en los chicos y en la comunidad, tanto que el ropero ya está lleno de ropa y constantemente dejan y llevan cosas tanto para ellos como para sus familiares o allegados. “En todos los cursos hubo una gran aceptación”, dijo María, otra de las docentes. 

El lugar se encuentra permanentemente abierto y está siempre al alcance de todos los que asisten a la escuela. “Nunca se cierra porque la idea es que todos puedan venir cuando quieran. Queremos que los chicos aprendan valores como el compartir y ayudar cuando quieran”, expresó Sabrina, jefa de departamento. 

Ahora, las docentes esperan que este proyecto sirva de inspiración para los demás colegios e instituciones del distrito y de la región, para que puedan ayudar a otros chicos y personas que rodean a la comunidad. 

“Hay varios proyectos que uno no quiere que queden adentro sino que se reproduzcan, quizá no exactamente como acá pero siempre ver lo que hace el otro te permite ver qué es lo que uno necesita”, sentenció Marcela. 

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