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Falleció Cururú, el reconocido panadero ambulante de Claypole

Tenía 78 años. Era muy conocido y querido por los vecinos, quienes lo despidieron con mucho afecto.

Falleció Cururú, el reconocido panadero ambulante de Claypole
El Diario Sur

La comunidad de Claypole se encuentra onmovida por el fallecimiento de uno de los vecinos más conocidos y queridos por todos. Se trata de José María Rodríguez, más conocido como "Cururú", quien recorría las calles con su carrito vendiendo panes y tortas negras.

La triste noticia se dio a conocer ayer por familiares del hombre, que tenía 78 años. Rápidamente, las redes sociales se llenaron de mensajes recordándolo con mucho afecto. Ayer se realizó el velatorio, el cual culminó hoy con un cortejo que recorrió las calles principales de la localidad y recibió el aplauso de todos los comerciantes y vecinos.

"Cururú" tuvo una vida muy ligada con la ciudad browniana. "Él vino de Gualeguaychú con su familia cuando tenía 12 años. Se instalaron en Claypole y vivió prácticamente toda su vida acá. Jugó al fútbol en el Club Claypole cuando todavía no era de AFA", contó Myriam, una de sus sobrinas, a El Diario Sur

Se dedicó durante mucho tiempo al rubro de la carne, pero luego cayó en el alcoholismo. Tras recuperarse, decidió ayudar a todas las personas que padecían esta enfermedad para que puedan tener su misma suerte. Así fue como formó el grupo de Al-Anon en Claypole, en donde "adoptó" a muchos "hijos recuperados", como solía llamarlos.

Pero José ya tenía una gran familia propia, compuesta por 5 hijos, 28 nietos y 19 bisnietos. "Él era el que ayudaba a todos. Amaba a sus hijos, era muy bueno", dijo Myriam. El amor por su familia llegó a tal punto que, cuando sufrió la pérdida de una de sus hijas, se hizo cargo de sus nietos.

Debido a esto, debió hacer un gran esfuerzo económico por mantenerlos, y decidió empezar a hacer panes y tortas negras en su casa y las vendía con un carrito en la calle. Así fue como comenzó con un microemprendimiento llamado "Caserito todo". Por el barrio se lo conocía por su tradicional cantito: "Caserito todo y me voy".

Tras conocerse la triste noticia de su fallecimiento, varias instituciones lo despidieron y emitieron un emotivo mensaje a la familia. Entre ellas se encuentran el Club Claypole, en donde era socio vitalicio, y el Club Santa Clara.