A los 22 años, Lucas Gabriel Barraza había dejado su hogar el sábado 4 de mayo. En una búsqueda interminable, la familia se encontraba sumamente preocupada por su paradero y su condición. El joven padecía de problemas neurológicos y necesitaba de su medicación.
Durante la mañana del día de ayer su familia lo encontró dando un paseo por la plaza más cercana a su casa en Adrogué. Alrededor de las 16 horas, Lucas ya estaba nuevamente con sus parientes, a salvo.
La preocupación de su madre se había prolongado por casi 10 días, un verdadero infierno para todos los vecinos. Afortunadamente el joven volvió y su familia puede volver a cuidar de él.






