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La emotiva carta de un trabajador de Ran Bat: "Siento impotencia de no poder llevar plata a nuestros hogares"

Fue compartida en las redes sociales a 10 días del repentino cierre de la empresa.
jueves, 15 de agosto de 2019 · 10:52

Los trabajadores de la fábrica de baterías Ran-Bat siguen en lucha. Tras el repentino cierre de la empresa del Parque Industrial de Burzaco, permanecen en la puerta a la espera de una respuesta.

En medio de esta situación, Hugo Areco, uno de los trabajadores que fue despedido, escribió una emotiva carta que compartió en las redes sociales y se hizo viral.

En la misma expresa los sentimientos de aquellos que, de la noche a la mañana, quedaron sin su fuente de trabajo y, pese a que tuvieron reuniones en el Ministerio de Trabajo y se dictó la conciliación obligatoria, la fábrica sigue cerrada.

La carta completa

Hoy llevamos 10 días de lucha, pasando frío, penumbras, distanciados de la familia, de amigos, del hogar. Hoy miro las caras de mis compañeros y veo tristeza, dolor, bronca, angustia y pensé que palabra,que sentimiento puede expresar todo esto que estamos viviendo hoy y encontré una palabra, y es ¨IMPOTENCIA¨.

IMPOTENCIA de tener que mentirle a nuestros hijos de que papá se va a trabajar y que va a hacer horas extras y por eso no puede pasar mas tiempo con ellos.

IMPOTENCIA de no poder mirar a la cara al dueño y preguntarle porque nos hizo esto, de porque se cagó en 35 compañeros que siempre dejamos todo, incluyendo nuestra salud, para sacar adelante esta empresa que hoy nos da la espalda.

IMPOTENCIA de no poder llevar plata a nuestros hogares, de no tener para bancar la comida, de no poder hacerle un regalo digno a nuestros hijos este próximo día del niño.

Pero también me reconforta verlos unidos, ver la garra que le ponen a nuestra lucha, que aunque nos quieran derribar, y hacernos quebrar, ninguno bajó los brazos.

Que aunque las noches se vuelven frías, siempre hay una sonrisa cómplice que las hace mas cálidas. Que la familia nos apoya y esta para darnos ese empujón cuando estamos por caer.

Me encanta verlos sonreír, aunque esa sonrisa esconda dolor, porque eso demuestra que todavía hay ESPERANZAS, que nadie nos va a arrebatar lo que es nuestro por derecho.

Esta guerra la vamos a ganar compañeros, sea como sea la vamos a ganar y solo va a ser un mal recuerdo.
Solo les pido que sigamos unidos muchachos, que nadie rompa esta unión que tenemos, porque mas allá de que seamos compañeros de trabajo SOMOS FAMILIA.

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