Alivio

Desaparición y desesperación con final feliz

Los familiares atravesaron un fin de semana para el olvido, pero que culminó con una sonrisa porque Elba apareció en condiciones estables.
miércoles, 15 de enero de 2020 · 12:35

El 2020 no comenzó de la mejor manera para una familia de Rafael Calzada, la cual pasó uno de esos fines de semana que cualquier persona desea no recordar. El sábado pasado por la mañana, una de sus integrantes más longevas desapareció de un momento al otro.

Se trató de Elba Maidana de 69 años, quien padece de demencia senil lo que le provoca la pérdida de memoria, falta de comunicación y en muchos casos la desorientación: “Nunca está sola en la casa, vive con mi papá, al lado vive mi hermano y su pareja. Jamás sale sola porque no recuerda cómo volver. Ella salió como todas las mañanas a regar las plantas de la vereda, pero en un momento la perdieron de vista y ya no supimos nada más de ella”, aseguró Roxana Olivera, hija de la señora.

“La buscamos por todo el barrio y sus adyacencias, pero ella no aparecía. Fuimos a hacer la denuncia en las comisarías de Calzada, Solano y Lomas de Zamora, pero nos dijeron que regresemos más tarde porque estaban con mucho trabajo y no tenían patrulleros para buscarla. Regresamos por la tarde y recién a las 2 de la mañana del domingo nos tomaron la denuncia”, explicó Roxana, todavía con indignación y malestar.

“Nos causaba desesperación que anocheciera y ella siguiera perdida, sin saber dónde iba a dormir, pensando que tendría hambre o sed”

Los familiares desesperados por no encontrarla recurrieron a las redes para intentar dar con su paradero: “Realizamos una publicación en Facebook e intentamos dormir, pero no pudimos. A las 4 de la mañana nos llegó un mensaje de una chica que la había visto en la estación de Calzada, rápidamente fuimos para allá pero no la encontramos, lo que nos causó una mayor angustia”, recordó la hija.

Pese a haber realizado la denuncia y ser informados por parte de la policía de que todos los comandos del 911 estaban al tanto de la situación, descubrieron que eso no era tan cierto: “Mi hermano habló con policías que pasaron por la estación de Calzada y le dijeron que no tenían idea del tema, que no les había llegado ninguna alerta. Al enterarnos de esto llamamos al 911 y nos comentaron lo mismo, pero que iban a informarlo a la brevedad”.

“Mi mamá podía pasar por al lado de los policías y ellos no sabían que estaba perdida. Entendimos que jamás enviaron ninguna alerta”

El tiempo pasaba y la preocupación era cada vez mayor en los familiares, que movían cielo y tierra para encontrar a la vecina de Brown: “La angustia crecía, porque eran las 17 del domingo y no dejábamos de pensar dónde había dormido, si tendría sed, hambre. ¿Dónde estaba mi mamá?”, expresó todavía con señales de tristeza en su voz al recordar ese momento.

Sin embargo, cuando comenzaron a aparecer las múltiples preguntas sobre el paradero de su mamá, llegó la noticia más deseada: “Después de 35 horas sin saber nada, se contactó un médico del Hospital Álvarez a través de Facebook. Nos dijo que mi mamá estaba ahí desde el mediodía porque la encontró el SAME en la calle y la llevó al hospital más cercano”, contó.

“Fuimos todos a verla, pero yo llegué antes. Le dije "mamá, soy yo" y la abracé. Empezó a llorar y yo también. No podíamos parar”

Después de estar más de un día perdida en la calle, Elba sufrió las consecuencias del calor infernal que azota a Buenos Aires: El médico que se identificó como Carlos Amaya, nos contó que Elba llegó deshidratada, con quemaduras del sol, desorientada. Pero que después de pasar por la guardia y que la internaran, recordó su nombre. Al médico se le ocurrió buscarla en Facebook y dio con uno de los tantos grupos donde publicamos la desaparición”.

Elba pasó la noche en el hospital por precaución, pero al día siguiente fue dada de alta y regresó a su barrio en Rafael Calzada: “Hoy mi mamá se encuentra descansando en su casa y de apoco va volviendo todo a la normalidad”, resaltó Roxana y cerró con un agradecimiento a todos aquellos que la ayudaron, en especial a través de internet: “Las redes sociales sirven más que para compartir estados y fotos. Ésta vez encontraron a mi mamá y si bien, fueron las peores 35 horas de mi vida, gracias a las redes sociales pude volver a verla”.

Comentarios