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La salita de Rafael Calzada se quedó sin servicio de vacunación

Se debe a la grave situación que padecen algunos de los trabajadores del establecimiento con el retraso en el pago de sueldos.

La salita de Rafael Calzada se quedó sin servicio de vacunación
El Diario Sur

La salita de primeros auxilios de Rafael Calzada se encuentra en estado de alerta debido a la complicada situación del establecimiento, que desde hace varios meses no le paga el sueldo a sus trabajadores y ya se quedó sin un servicio vital para la comunidad.

Según contó una de las empleadas a El Diario Sur, esta situación no es nueva, sino que comenzó en junio de 2018. "Desde esa fecha nos comenzaron a pagar el sueldo en cuotas. Y desde noviembre del año pasado no cobramos el sueldo ni tampoco aguinaldo de julio y diciembre", agregó la mujer, que prefirió preservar su identidad.

En el último tiempo, esta situación hizo que renunciara la enfermera que se encargaba del área de vacunación, dejando al lugar sin uno de los servicios más importantes y requeridos por los vecinos de la localidad.

La salita de Rafael Calzada se quedó sin servicio de vacunación — foto 1
El Diario Sur

Así avisan a los pacientes que no funciona el área de enfermería.

La empleada explicó que, si bien hay otros establecimientos cercanos como los CAPS, mucha gente acudía a ese lugar que es histórico en Calzada. "Esta salita funciona desde 1932 y mucha gente ya viene directo a atenderse acá", señaló.

Si bien este lugar depende de la Sociedad de Fomento Villa Calzada, han mantenido reuniones con el municipio para que les brinde una ayuda, como poner personal a cargo del vacunatorio. Sin embargo nunca obtuvieron respuestas, aunque se encuentran con expectativas de que su reclamo sea escuchado por las nuevas autoridades.

La situación económica no sólo afecta al pago de sueldos, sino que también dificulta que puedan pagar los servicios para mantener al lugar en funcionamiento, ya que no cuentan con subsidios. Hace unos días recibieron una boleta de gas de más de 11 mil pesos, y a eso debe sumarse los demás servicios como agua y luz.

Sin embargo, pese al mal momento, la salita sigue en funcionamiento brindando atención en las especialidades con normalidad. "Nosotros seguimos dando todo lo mejor que tenemos", dijeron las trabajadoras.