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Tras los pasos de San Martín: Un vecino de Burzaco realizó el Cruce de Los Andes a caballo

Víctor Jordan participó de una travesía por las montañas, recorriendo los senderos por los que pasaron los soldados en la gesta histórica.
jueves, 13 de febrero de 2020 · 15:58

En 1817, el Ejército de los Andes, comandado por el general José de San Martín, emprendió lo que fue uno de los hechos históricos más importantes de la historia argentina: el Cruce de los Andes.

Este año, un grupo conformado por 12 jinetes decidieron realizar el recorrido a caballo por el cual pasaron las columnas de soldados. Entre ellos se encontraba Victor Jordan, un vecino de Burzaco que participó de esta experiencia junto a familiares y amigos.

Todo comenzó hace unos meses, cuando un amigo comenzó a averiguar para poder realizar esa travesía. “Él tenía la idea de hacer este cruce con algunos de sus hijos. Ahí empezó a sumarse gente, y yo dije no puedo quedar afuera”, contó Víctor a El Diario Sur.

Amante de los caballos desde pequeño, el browniano decidió participar del cruce a través de la montaña junto con sus dos hermanos y su cuñado, además de otros amigos y la participación del cura párroco de San Vicente.

Cuando comenzó a gestarse la idea del viaje, su amigo recibió varias propuestas pero todas tenían un fin diferente al que planeaba: vivir la experiencia de andar a caballo y conocer cómo es la vida en la montaña, al estilo campero.

Por eso, comenzaron a armar ellos su propio viaje: “Se fueron descartando las opciones hasta que le pasaron el número de Alexis, un vaqueano de Los Molles (Mendoza) y armó el plan. Finalmente Alexis por una redada a caballo y tres costillas rotas no pudo venir, pero nos dejó en manos de tres de sus amigos super gauchos, gente que se arregla con muy poco”, contó.

Así fue como el 27 de enero, los 12 jinetes partieron desde Malargüe hasta llegar a Trujillo, en una travesía que duró varios días, en los que recorrieron 70 kilómetros a una altura de casi 2500 metros. Si bien fueron equipados y sabían cuál era su objetivo, el viaje tuvo su componente de improvisación, lo que hizo que la experiencia sea mucho más enriquecedora.

Entre las dificultades, se encontraron con los cambios bruscos de temperatura, los caminos muy angostos y los precipicios, en donde tuvieron que confiar a pleno en sus caballos para seguir por el sendero. Todo esto hizo que tomaran otra noción de lo que fue el cruce de San Martín.

“En todo momento lo que a un se le figuraba estando en el lugar era ‘no es posible que lo hayan hecho en esa época’,  con armamentos. Uno ahora lo puede asimilar bien, pero era difícil en esa época. Fue emocionante, enaltece aún más la imagen que uno tiene de esa gesta histórica. Hay que considerar que nosotros solo llegamos al límite internacional. El ejército pasó hasta llegar a Chile y allá encima tuvo que prestarse a combate”, expresó Victor emocionado.

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