Hace siete años, la vida de María cambió rotundamente. El 14 de febrero de 2013, su hija Ailén López de 17 años salió de su casa en Longchamps para ir a visitar a su novio, quien vivía en Florencio Varela. Desde ese día, los dos jóvenes desaparecieron y nunca más supieron de ellos.
La joven ya se había ausentado días antes, pero tras la denuncia de la familia fue hallada a las pocas horas debajo de un puente en la localidad de Ingeniero Allan. La segunda vez que se fue creyeron que correrían con la misma suerte. Pero no fue así.

A lo largo de todo este tiempo, recibió información desde distintos puntos del país en donde decían haberla visto, por lo que se realizaron rastrillajes en Mar del Plata y Las Grutas. Sin embargo, ninguna arrojó resultados positivos. Ahora, una nueva pista reavivó la esperanza de María por encontrar a su hija.
Hace unos días, vio en las redes sociales que alertaban de una joven que se encontraba deambulando en un hospital de González Catán, con un físico similar al de Ailén. María se acercó hasta allá para saber si finalmente se trataba de ella, pero por el momento no pudo confirmarlo.
"No me aceptaron hacerme el cotejo del ADN que sería lo más seguro y rápido para salir de esta situación, se negó la justicia como lo hace desde hace 7 años sin darme respuestas a este caso", expresó la mujer a El Diario Sur. Según contó, "en tantos años es lo único que tuve oportunidad de ver parecido a Ailén".
"Mi búsqueda continúa, mi lucha va a seguir hasta que yo pueda saber en dónde y cómo se encuentra Ailén. Mi más sincero deseo que este 2020 sea mi encuentro con mi hija", publicó hace unos días María en la página de Facebook donde difunde sobre la búsqueda.
Pese a que por el deterioro de la joven hallada en el nosocomio no pudo identificar si se trataba o no de su hija, María busca saber quien es para ayudarla. "Es lamentable que nadie se haya hecho cargo de la situación en la que se encontraba", dijo sobre la poca atención que denuncia recibió.
Mientras tanto, María continúa luchando contra el tiempo junto a su otra hija menor Magalí para dar con el paradero de Ailén. Su deseo es saber cómo se encuentra, y poder reencontrarse con la joven que el 10 de enero habría cumplido 24 años.
"Estoy muy fortalecida gracias a Dios, que es el que me dio fuerzas para seguir adelante. Magalí atraviesa todos los días esta horrible situación. Es mi compañera en mi lucha, pero tiene 13 años y tiene que vivir sus cosas", dijo la mujer.






