Los fumadores de Almirante Brown se encuentran en alerta por la escasez de cigarrillos en los comercios de todo el distrito. Según contaron varios comerciantes a El Diario Sur, el stock es cada vez menor y no consiguen para la reposición.
La problemática comenzó en el comienzo de la cuarentena cuando las tabacaleras cerraron sus plantas de producción al no ser consideradas actividades primordiales. Dos de las más importantes -British American Tobacco y Massalin Particulares- reclamaron al Gobierno ser exceptuadas del DNU.
De esta forma el stock fue bajando en los comercios mayoristas, y ahora el problema comienza a afectar a los minoristas como kioscos o estaciones de servicios. Para los comerciantes, llenar sus estantes es una odisea.
"Los distribuidores no saben cuándo van a tener y no están vendiendo. Por acá ningún kiosco consigue cigarrillos", contó una empleada de un kiosco ubicado en la Plaza Rosales, en la zona céntrica de Adrogué. La situación se replica también en los almacenes y kioscos ubicados en zonas aledañas, donde la circulación de personas es mucho menor.
Por el faltante de stock o de marcas, muchos fumadores recorren varios comercios hasta poder conseguir. Sin embargo, quienes lo logran pueden llegar a conseguirlos a un valor mayor al habitual, ya que algunas marcas incrementaron su precio en los últimos días.
"Hay unos que los vendemos a $85 y ahora el proveedor nos lo vende a $83. Decidimos no comprar porque no todos los nos compran entienden, algunos piensan que vos los aumentas de vivo", sentenció una comerciante de un kiosco de Rafael Calzada.
Además de los fumadores, los comerciantes se ven preocupados por la situación ya que la venta de cigarrillos representa el 35% de las ganancias mensuales, ya que es uno de los productos de mayor rentabilidad.






