Los comercios de Almirante Brown y la región se vieron sumamente afectados por el coronavirus. Debido a la circulación del virus en el Área Metropolitana de Buenos Aires se decidió implementar un aislamiento obligatorio por tiempo indeterminado que llevó a los locales que no brindaban productos y servicios esenciales a bajar las persianas.
Al cabo de unas semanas muchos comerciantes comenzaron a buscar la forma de poder trabajar en medio de esta situación, ya que el no tener ingresos los estaba complicando económicamente. Tras casi dos meses de cuarentena, algunos lograron adaptarse.
Uno de ellos es el caso de Jorge, quien es dueño de un cotillón en pleno centro de Glew. La pandemia complicó su negocio, ya que su fuerte son los eventos sociales como cumpleaños y eventos escolares. "Al suspender las clases nuestras ventas bajaron un 50% y cuando se decretó la cuarentena bajar la persiana con la mercadería que se compró los primeros días de marzo fue terrible", contó a El Diario Sur
Debido a esta situación tuvieron que implementar las ventas a distancia con delivery, utilizando plataformas como redes sociales, WhatsApp y una página que implementaron las autoridades locales para ayudar al comercio. "Nuestros clientes quieren ver los productos, señaló Jorge.
Algo similar ocurrió con Alejandra, quien maneja una regalería en José Mármol. Si bien desde hace un tiempo contaban con entregas a domicilio, ahora tuvieron que sumar una opción de delivery y otras formas de mantenerse en contacto por no poder abrir su local.
"La cuarentena influyó muchísimo en el nivel de ventas, dado que la mayoría es de impulso. Hubo que reconstruirse y adecuarse a las necesidades y exigencias del momento. Tuvimos que implementar nuevas modalidades", señaló la mujer, quien afirmó que hubo una baja ventas porque el sistema de ventas online es algo que no todos utilizaban: "Esto requiere trabajo y tiempo".
Mientras esperan poder abrir los locales a la gente, muchos creen que la "nueva normalidad" incluirá mantener vivas las nuevas forman de vender. "Tenemos mucha fe que todo saldrá bien. Es una oportunidad para este cambio de paradigma", dijo esperanzada Alejandra.






