Canning

La gente viene a Canning a buscar paz, tranquilidad y a bailar para desenchufarse

El estudio de baile Canning Dance Studio, formado por Mauro y Marcelo, festejó este martes, 28 de febrero, un año desde que abrió sus puertas a los vecinos de la zona. “La gente viene a Canning a buscar paz, tranquilidad y a bailar para desenchufarse”, asegura Mauro.

La gente viene a Canning a buscar paz, tranquilidad y a bailar para desenchufarse
El Diario Sur

Bailar es una actividad que muy pocas personas pueden asegurar que realmente no les gusta; y hasta muchos lo niegan y se resguardan en la soledad de su cuarto para poder desarrollar este arte. Canning Dance Studio es uno de los pocos espacios de danza que ofrece a los vecinos de la localidad un lugar para poder expresarse a través del baile. "Canning está creciendo y la verdad que hay mucha gente que quiere bailar. Mucha gente que, quizás, va a trabajar al centro, y viene a Canning a buscar paz, tranquilidad, a bailar y desenchufarse un poco de los problemas”, explica Mauro Ramells, uno de los dueños y profesor del lugar.Todo nació de un sueño que ambos profesores y bailarines de vocación tenían: el de tener un estudio de baile propio. "Nos unió la danza. Somos el combo perfecto”, asegura Mauro, quien con su compañero Marcelo Vilar, ya hace un año que abrieron las puertas de Canning Dance Studio. Sin embargo, Mauro ya hacía nueve años que estaba dando clases por los countries y gimnasios de la zona, es por eso que se le ocurrió que Canning sería el lugar perfecto para emprender este nuevo proyecto. Y, así, con la idea en mente, fueron buscando hasta encontrar este espacio ubicado en Lorenza Zenavilla al 2480, con vista a una cancha de golf. "Era como un cuadrado, no tenía nada”, cuenta sonriendo Mauro.  "Apenas entramos, nos vimos los dos dando clases en ese lugar”.  El dueño de Canning Dance Studio asegura que la danza es fundamental para el cuerpo, no solo para formarlo y mejorar la postura, sino como una manera de poder liberarse de tanto estrés, de olvidarse de los problemas, y poder relajarse. "La gente necesita expresarse y la danza es una forma de hacerlo. Hemos visto alumnas que venían sin entender que es el lado derecho y el lado izquierdo y terminan poniéndose pestañas postizas y un vestido con brillos para bailar con su vestuario en la muestra de fin de año”. ¿Por qué el boom de la Zumba? Desde hace un tiempo, la zumba, una mezcla de baile y fitness, ha empezado a ser el ritmo preferido de los más grandes. Hasta municipios, como el de Esteban Echeverría y el de Lomas de Zamora, han brindado clases gratuitas a los vecinos, teniendo, como consecuencia, un éxito rotundo. Pero la gran incógnita es ¿qué es lo que lo que la diferencia de otros bailes?   "Todo el mundo lo puede bailar, no es difícil. No es una coreografía que vos venís la primera vez y que no la vas a poder hacer. Zumba lo puede bailar cualquiera, desde un nene chiquito hasta una persona de 80 años. Porque es diversión, es como el fin de fiesta de un casamiento o de un cumple de 15”, explica Mauro. "Por ahí viene una alumna contenta y me dice ‘fui al casamiento de mi hija y pusieron el reggaetón y lo baile’”.Pero la zumba no solo llegó a Canning para insertar a los más adultos en el baile, sino también a las mamás y, sobre todo, a los papás, que se sienten por ahí más avergonzados de hacer este tipo de actividades pero que, sin embargo, la disfrutan al máximo. "Al hombre, al ver tantas mujeres, se le complica entrar porque le da vergüenza mover las caderas. Le da vergüenza estar bailando con las mujeres pero, de a poquito, estamos logrando que ellos también lo hagan”, explica el bailarín.La danza también se estudia Sin embargo, no todo el mundo está capacitado para dar zumba, a pesar de que muchos lo hacen sin tener una formación previa. Mauro, quien estudió profesionalmente 6 años danza, destaca la importancia de haber realizado el curso correspondiente para poder dar este ritmo. Pero esto no solo ocurre en el caso de la zumba, sino también el resto de los estilos de baile. "Les decimos a nuestros alumnos que, si piensan en algún momento hacer una carrera, que la hagan en serio y que se reciban de lo que quieran ser, que no lo hagan porque sí. Hace 15 años que doy clases y me ha pasado que viene un chico conmigo a tomar clases, aprendió rapidísimo y, a los cuatro meses, ya está dando clases a unas cuadras del estudio. Y, en realidad, tiene que haber una larga formación por detrás para poder enseñar.”El estudio cuenta actualmente con más de 200 alumnos y ofrece desde los ritmos más clásicos, como contemporáneo y  jazz; hasta los más nuevos, como zumba y free style. Sin duda, es un espacio para olvidarse de los mambos de la gran ciudad y empezar a mover las caderas.