Poco más de 13 años pasaron desde que el micro en el que viajaban los alumnos del Colegio Ecos de Villa Crespo chocara contra un camión en la Ruta 11 en la provincia de Santa Fe, dejando nueve muertos, y continúan sucediendo accidentes fatales en las rutas argentinas.
En este caso, un micro que llevaba a los chicos de sexto grado de la escuela 41 de Benavidez a su viaje de egresados en San Clemente del Tuyú mordió la banquina y volcó. Dos niñas de once y doce años murieron y más de una decena de personas resultaron internadas con heridas de variada gravedad.
Cuando se producen estos siniestros, primero tenemos que analizar las causas. Lo que dicen es que el micro mordió la banquina. En una ruta que es autopista que un micro muerda la banquina lo imaginable es que el chofer se durmió, estaba cansado y mordió la banquina en una maniobra distractiva, opinó al respecto Sergio Kohen, padre de una de las víctimas de la tragedia del Colegio Ecos y vecino de Canning.
En este sentido, lamentó que no se hayan tomado los recaudos necesarios para evitar riesgos en un viaje de media distancia. El micro viajó de noche, si a las 6:30 se produjo la tragedia. Salió de Benavidez en la madrugada que es una cosa innecesaria, viajar a una hora en que la tasa de siniestro, de noche, aumenta tres veces con respecto a viajar de día, reflexionó.
Además, destacó la necesidad de exigir ante cada salida los registros de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) y un examen del chofer para saber si se encuentra en condiciones de manejar, sumado a las precauciones del viaje como es el caso de que todos los chicos lleven cinturón de seguridad.
En lo que respecta a nuestra historia, que se repitan estos hechos pasados tantos años demuestra que hay una sociedad que todavía no toma la suficiente reflexión para poder cambiar los hechos. Es trágico, lamentó y diferenció el caso de la tragedia de Ecos: En este caso no hubo un tercero ebrio, al chofer le dio negativo el control de alcoholemia. Hay que ver si padece de narcolepsia, si había tenido un viaje ese mismo día y cuánto había sido el horario que llegó, si estaba descansado. Son preguntas que uno se hace con la inmediatez del siniestro y que van a responderse después.
Para finalizar brindó una reflexión a la comunidad. El mensaje es categórico: si seguimos haciendo lo que estamos haciendo, seguirá pasando lo que está pasando. La prevención y el registro de que una sociedad necesita cambios hacen que esto no se vuelva a repetir, aseguró. A los papás con chicos fallecidos no tengo más que darles mi condolencia y acompañamiento. Después tenemos que ver por qué siguen ocurriendo estos siniestros, más en este caso donde ni siquiera hubo un auto que se cruzó o mal tiempo como pasó en el siniestro de Tucumán o en Mendoza con la ruta mal marcada, culminó.






