Después de más de cuatro años de espera la Ruta Provincial 58 en Canning es transitable. Terminado el gobierno de María Eugenia Vidal, la nueva gestión se encargó de al menos liberar el tránsito para que pueda circular, y los cambios en la fluidez se notan a simple vista.
La ruta tiene 8km de extensión por donde pasan alrededor de 11.000 autos por día. La congestión típica ya no se nota en el horario escolar de la mañana ni de la tarde. En toda la traza tomada desde la salida de Las Toscas hasta el ingreso a San Vicente ahora hay tres rotondas que generan que ya no haya demoras, principalmente en el cruce entre la RP58 y Bv. Dupuy.
En este último punto, tras las obras de finalización de la doble mano, levantaron el semáforo, igual que en la rotonda de Lacarra, lo que hizo que en toda la traza del corredor verde Cannnig-San Vicente haya un solo parate: el semáforo con giro que está en la puerta del country Saint Thomas Norte-Sur, además del que está frente a Las Toscas.
A la mañana sentido a la autopista, y a la tarde dirección San Vicente, el semáforo de Las Toscas es el lugar de más alta congestión. La salida a Sargento Cabral lo hace obligatorio, para poder regular el giro a la izquierda, dejando entonces el interrogante de si la RP58 necesita más semáforos.
El que estaba en la rotonda de Lacarra se levantó después de ver que se había vuelto un problema mayor. Durante 2019 se probó activándolo y desactivándolo varias veces hasta que una tormenta lo tiró, y decidieron dejarlo así.
¿Dónde estarían los nuevos semáforos?
El Diario Sur tuvo acceso al plan que propone agregar otros cinco semáforos más a la Ruta Provincial 58: en el ingreso al centro comercial de Castex al 1700, otro apenas dos cuadras más adelante en Castex 1900, el tercero frente al centro comercial de Castex 8200 (a dos cuadras del ingreso a Saint Thomas) y un cuarto en Castex 9100. El quinto sería el de Lacarra, que volvería a funcionar.
La Dirección Provincial de Vialidad respondió evasivas a El Diario Sur, sin terminar de justificar la aplicación de los nuevos semáforos frente a distintos centros comerciales como los de Castex al 1700 y 1900, o los dos que rodearían al que ya funciona en el ingreso a Saint Thomas Norte-Sur.
La secretaría de Obras Públicas de Ezeiza evitó referirse al tema. Desligó la responsabilidad al gobierno de la Provincia de Buenos Aires, alegando que la ruta no corresponde al municipio de Ezeiza, sino a la Provincia.

La opinión de los vecinos
Lo peor que nos podría pasar es convertir la Ruta 58 en una avenida
El director de Grilli Proyecto Educativo Horacio Akselrad habló con Diario Canning respecto de la posibilidad de que agreguen nuevos semáforos. Su primera conclusión fue contundente: lo peor que nos podría pasar es convertir a la 58 en la 210, en una avenida.
También se refirió a la esquina donde está su escuela, en RP58 y Bv. Dupuy. El problema está en que la gente no respeta el ingreso a la rotonda. Eso es un problema de educación vial. Si estás circulando por la rotonda y asomas la nariz te la arrancan, explicó; aunque no se olvidó de mencionar el flamante edificio de Pro.Cre.Ar que está justo en esa esquina también, y que significará probablemente un mayor tránsito peatonal.
Como conclusión, Akselrad explicó que ya sea con mejores veredas, puentes peatonales, o la forma que sea, es urgente dar respuesta a los peatones, pero que llenar de semáforos la ruta no parecería la solución sino un problema.
La realidad es que no me parece que sea productivo
Así definió la propuesta Leandro Gomila, presidente de Echeverría del Lago y vecino de Canning. Se puede decir que uno siempre está mal predispuesto a los cambios, porque los cambios molestan, pero entiendo que en este caso va a congestionar más el tránsito y no creo que mejore nada en la circulación, añadió.
En este sentido, consideró que la circulación mejoró con las dos rotondas: la nueva de Duypuy y la de Lacarra a la que le sacaron el semáforo. Si bien en un primer momento hubo muchas dudas, después entre vecinos y con los de otros barrios coincidimos que mejoró muchísimo, al 100%, añadió.
Volviendo al tema de la propuesta de la incorporación de tres semáforos, explicó: No le veo mucha parte positiva, pienso que va a estancar mucho el tránsito. Los que están actualmente creo que están bien puestos. El de Las Toscas, si bien acumula mucho tránsito, está bien puesto porque es necesario para el giro de ingreso a Sargento Cabral y por el gran tránsito peatonal del shopping. Es algo que ya tenemos agendado.
Creo que el tránsito es algo social. Como personas tenemos que aprender sus responsabilidades al manejar. Quizás en los barrios de más adelante sea necesario un cruce peatonal. No sé si es fácil, difícil o cómo se puede hacer, pero estamos hablando de una ruta, donde los semáforos no son habituales. Es una doble mano, hay que ser conscientes de como manejamos, culminó.
Los semáforos son útiles pero hay que saber dónde ponerlos
Marcelo Pane, presidente de Los Rosales y vecino de la zona, se situó en una posición intermedia con respecto a la implementación de nuevos semáforos. Asegura que, bien puestos, pueden ayudar mucho tanto a los peatones como a los automovilistas.
El punto central, en su opinión, es la rotonda de Lacarra, que hasta hace poco poseía semáforos. Es imposible cruzar a veces, cuando querés pasar la 58 es difícil. Hay que tener coraje, no sólo como peatón sino también como automovilista. Las lomas de burro pueden ayudar a que frenen un poquito y al menos poner la trompa del auto, explicó.
En cuanto al resto de los posibles semáforos, evaluó: la rotonda de Dupuy es muy grande, ahí no sé si sería necesario un semáforo porque te dan tiempo a pasar. En la zona de Castex al 1700 no me parece mal por la cantidad de gente que se mueve por ahí, también para ingresar a la 58 que es complicado.
Va a hacer que la ruta sea mucho más lenta
Esta es la primera impresión que tuvo Juan Baudino, presidente de Saint Thomas Sur, al conocer esta iniciativa de la Provincia de Buenos Aires. Excepto que estén demasiado bien sincronizados, me parece que se va a cortar la circulación que hoy tiene, opinó.
Al conocer los puntos sugeridos por su implementación, se mostró firmemente en contra de frenar el tránsito en zonas cercanas a las rotondas, como sería el caso de Dupuy. No estoy de acuerdo con poner un semáforo en una rotonda, no tiene sentido por su función, destacó.
No obstante, se mostró un poco más conciliador con otros puntos, como el caso del que podría implementarse sobre Castex a la altura de la estación de servicio Puma. Es el que veo un poco mejor por el tema de que es complicado cruzar pero sigo creyendo que entorpece mucho el tránsito de lo que es una ruta, que mejoró muchísimo con la construcción de la rotonda de Dupuy y la quita del semáforo de Lacarra.
Si tuviera que poner uno, tal vez sería sobre la 58 a la altura del gimnasio y demás, para aflojar la velocidad, pero en el resto definitivamente no, concluyó.








