La vida suele tener esos cambios de frente, en términos futbolísticos, que obligan a modificarla dirección que lleva la jugada hasta ese momento. En el plano de lo cotidiano ocurre constantemente y casi sin pensarlo las personas se encuentran ante una nueva posibilidad de hacer un gol y cambiar el destino del partido que disputan en ese momento.
Walter Bartolomé es un vecino de Canning que de un día para el otro tuvo que reordenar su realidad y acomodarla para un nuevo propósito que se le presentó cuando caminaba por la Ruta 58 al regresar de su trabajo.
En el año 2010 se acercaban los perros de la calle, me olfateaban y se quedaban a mi lado como si me conocieran y me comenzaron a seguir. Fueron unos días raros y le conté a mamá, ella me dijo que aceptara mi destino, que ya había trabajado muchos años como enfermero absorbiendo mucho el dolor humano, pero también incorporado el conocimiento, recordó el hombre que trabajo durante varios años en el hospital de Monte Grande.

Al poco tiempo, Walter cerró su etapa en el sector de salud de Esteban Echeverría y obtuvo un empleo como enfermero laboral en una de las empresas de gaseosa más importantes del país, hecho que le posibilitó mejorar sus ingresos. Compré bolsas de alimento balanceado en cantidad y empecé a repartirle a los que cruzaba por la Ruta 58, así empecé a reunir a los perritos en mi casa y la familia fue agrandándose, señaló.
Me ayudaron mucho mis compañeros de trabajo adoptando perros y gatos, pero llega un momento que no hay manera de conseguir adopciones como ahora
Sin embargo, los años comenzaron a transcurrir y como todo laburante su realidad económica fue modificándose a la par de la situación del país, por lo tanto, los gastos comenzaron a incrementarse. En mi caso personal como el 100 % de los rescatistas, a mayor compromiso mayores pérdidas. Si analizo las deudas de impuestos, luz, gas y tarjetas suman más de $350.000. Solo puedo comprar comida y nada más, pero es el compromiso de vida que elegí, expresó con sinceridad el vecino de 55 años.
Solo puedo comprar comida y nada más, pero es el compromiso de vida que elegí
De todas formas, Walter reconoció que lo más difícil no es solo afrontar los gastos a fin de mes, sino encontrar un perro en malas condiciones. Tengo un perro que fue macheteado y lo encontré a las 06:30hs caminando con sus últimas fuerzas, con todo el lomo del cuello abierto agusanado. Lo comencé a curar en Zoonosis y al final apareció una hermana y te dice la palabra mágica dámelo a mí, pero báncalo vos", afirmó y agregó: Los perros en casa están bien de salud, invierto mucho en una buena nutrición natural (cocina de autor) también compro alimento premium, como sabemos una nutrición completa evita la mayoría de las enfermedades y acá ya somos muchos y no tengo más lugar.
Salgo cada noche con 3 kilos de alimento para repartir
Por otra parte, el vecino de Canning mostró su preocupación por la situación de los perros que están en situación de calle desde que se implementó la cuarentena. Tienen mucha hambre, ellos son las primeras víctimas, salgo cada noche con 3 kilos de alimento de perros para repartir. En la ruta que me esperan 3 perros en la parada, antes voy repartiendo entre 4 a 6 más, me impresiona el hambre que tienen y me preocupan los niños cuando salgan a la calle en este escenario. Puede haber ataques si los padres no están atentos, aseguró.
Me impresiona el hambre que tienen y me preocupa los niños cuando salen a la calle en este escenario. Pueden haber ataques si los padres no están atentos
La gente tiene que entender que estamos con un problema de sobrepoblación animal que no ha logrado ser resuelto por el bajo nivel de castraciones y por la falta de compromiso ciudadano para la tenencia responsable. Mi recomendación es que lo asumamos de manera comunitaria y lo resolvamos, completó refiriéndose a la situación de los perros de la calle, para evitar mordeduras durante el aislamiento social.
UNO DE LOS PRIMEROS PERROS QUE RESCATÓ LE SALVÓ LA VIDA
Walter todavía mantiene vivo el recuerdo de los integrantes que inauguraron el refugio de caninos en su casa de Canning, ya que la historia de uno de ellos lo marcó para el resto de su vida.

Encontré una cajita con 3 cachorritos durante un crudo invierno al llegar de trabajar, era todavía de noche y en un basural en calle Saavedra y Ruta 58 allí estaban Papo, Fito y Palito temblando de frio y llorando. Me impacto profundamente, admitió refiriéndose a lo que fue su inicio como rescatista de perros.
Palito cambió mi vida, nunca había visto tanta fragilidad y tantas ganas de vivir. Estuvo conmigo 36 días, era consciente de su estado porque tenía moquillo, a su hermanito Fito lo tuve que llevar a dormir con un veterinario, ese momento fue desgarrador, una despedida forzada que no deseo para nadie, contó aún con la voz quebradiza.
La partida de Palito significó un gran dolor para Walter, aunque también le dejó una enseñanza de vida. De Palito me quedó una mirada triste que retrate en una foto, a partir de ese instante cada segundo se hicieron horas y cada hora un día, la intensidad cuando lo ponía en mi pecho para darle reiki se transformó en una experiencia mística que me cambio para siempre, cerró.






