Haciendose valer de los argumentos futbolísticos que lollevaron a ganar el Apertura y a mantener hasta la última fecha el invicto enel Clausura, Saint Thomas Sur demolió al único rival que le quedaba por vencer,Mirasoles de Monte Grande, con una contundencia aplastante.
El equipo de Avenida Fair llegó con el envión de unaseguidilla de goleadas a favor y con el ímpetu de pelear desde abajo, sabiendoque la última fecha le daba la oportunidad única de arrebatarle el campeonato alequipo más fuerte de la categoría. Sin embargo, y a pesar de que Mirasoles hizoun partidazo, en ningún momento pudo poner en riesgo la hegemonía de SaintThomas Sur.
La sociedad formada en el mediocampo por Matías Álvez yMariano Pernía, como duarnte todo el torneo, manejó desde el comienzo los hilosdel partido. De hecho, apenas superado el primer cuarto de hora, el local abrióla cuenta con una jugada preparada desde una pelota parada, que le dio el tantoal ex jugador de la selección española y la tranquilidad a su equipo de saberque ahora Mirasoles necesitaba al menos dos goles para arruinarle la tarde. Conesa tranquilidad encima, Saint Thomas desplegó su mejor juego.
Durante la primera mitad, tuvo más de una ocasión paraestirar la diferencia, las dos más claras en Julian La Torre, carta goleadoradel campeón. La primera, tras un blooper defensivo Ignacio Ravena que lo dejósolo frente al arquero Johnatan Zaidan, quien controló el bombazo. La segunda,ya sobre el final, en una jugada colectiva con dos cabezazos en el área, elprimero de Matías Acosta y el segundo de La Torre, que se fue besando el paloizquierdo.
Tras el descanso, Saint Thomas salió decidido a liquidar elencuentro y vencer la axfisiante presión que ejercía Mirasoles sobre toda lacancha. A los 15 minutos, el árbitro anuló lo que hubiese sido el segundo golde Saint Thomas en una jugada confusa, en la que Matías Álvez captura un rebotey define cruzado, perfectamente habilitado, pero el juez de línea sancionaoffside de Nicolás Cersósimo, que interviene en la jugada bloqueando la visualdel arquero.
Tras la polémica, el partido subió los decibeles deintensidad. La pierna fuerte, de ambos lados, se volvió moneda corriente y eljuego comenzó a empañarse. Conforme avanzaban los minutos, la visita se volcabamás al ataque y Saint Thomas empezó a encontrar espacios y aire frente a unequipo que no lo había dejado jugar durante buena parte del partido.
A las espaldas de Sebastián Ferrero y Nicolás Biasiotti,centrales de Mirasoles, el tridente de ataque formado por Cersósimo, La Torre yel volante ofensivo Jonathan Kersberg tuvo veinte minutos en los que transformóen figura al arquero rival. Recién a los 34 llegó el desahogo, tras undesborde de Kersberg que termina definiendo por arriba ante la salida delportero Zaidan.
Con el segundo tanto el partido terminó. El local tuvo diezminutos más para florearse, completando con un tanto de Nicolás Cersósimocuando ya el tiempo se agotaba y Mirasoles estaba rendido.
Saint Thomas demostró su jerarquía en todas las líneas, yredujo al rival más fuerte que podía encontrar en esta categoría. Mantuvo elinvicto, ratificó el Apertura y cerró un año futbolísticamente perfecto. Elsilbato final del árbitro no hizo más que volver oficial la superioridad deSaint Thomas, que se hizo clara durante todo el trayecto del Clausura y que secorona con el segundo título en el año.






