Ya se sabía de antemano que este iba a ser uno de esospartidos distintos. El antecedente estaba todavía fresco: en la última fechadel Clausura pasado, Campos de Echeverría visitó a Malibú sabiendo que quienganase sería campeón. En un encuentro cambiante, durante el cual la visitallegó a estar en ventaja, los celestes de Presidente Perón se repusieron y enun segundo tiempo vibrante, les arrebataron el partido y el campeonato.Mascullando bronca, los señores del +30 de Dupuy protagonizaron una escena tragicómica, persiguiendo entre varios al refereeque había oficiado en el encuentro.
Con ese recuerdo fresco, el Domingo volvieron a cruzarseMalibú y Campos de Echeverría, esta vez en casa del segundo. El partido iba aser distinto no solamente por la "pica, sino porque objetivamente, son los dosequipos que mejor juegan al fútbol; si bien empezaron el torneo con sendosempates, el pasado torneo les dejó a ambos la chapa de candidatos.
El inicio del encuentro encontró al local con un planteo másambicioso, con los delanteros Damián Facio y Jorge Marcelo Gil paradosprácticamente sobre la misma línea que la defensa de Maliú, y un mediocampoagresivo y atento para buscarlos entre líneas. Desde el principio, el arquerovisitante Raul Aquino se erigió como figura evitando varias jugadasimportantes, que tenían claro destino de gol. La primera de ellas, tras unsaque largo del arquero Juan Manuel Falvo, que Gil bajó con un taco magistralpara dejar a Facio frente a Aquino. El delantero naranja definió con clase,esquinando el remate, pero la estirada de Aquino terminó enviándola al córner.
Malibú, mientras tanto, estaba desorientado. Sus volantesofensivos, Ariel Arias y Mariano Audisio, no lograban hacerse con la pelotaante la incesante presión del mediocampo naranja. El celeste debió resignarse abuscar a sus puntas con pelotazos infructuosos, que sistemáticamente erancontrolados por el central Luciano Luis Bruno, impasable durante los primeroscuarenta y cinco.
Como recompensa al buen primer tiempo de los naranjas, llegógol. En el duelo entre Facio y Aquino, esa vez ganó el delantero, que definióal segundo palo tras una buena jugada colectiva. Uno a cero merecidísimo paraCampos de Echeverría, que empezaba a disfrutar de su revancha.
Sin embargo, tras el entretiempo, todo fue cuesta abajo parael local, que recibió cuatro goles en cuarenta y cinco minutos. El primero deellos, apenas comenzado el complemento, fruto de un penal que por lo menos, fue"dudoso. Malibú lo cambió por gol, y el partido cambió.
Tomás Palladino estuvo cerca de volver a enderezar las cosaspara Campos, con un tiro libre impresionante, que reventó el ángulo del arco.Pero así como el destino no quiso que el tiro libre de Palladino setransformase en el 2-1, quiso que el delantero Pablo Beltrán tuviese su mañanasoñada.
Llegando a los quince del complemento, con Campos deEcheverría todavía anonadado por el penal en contra, el número 9 de loscelestes recibió la pelota en el área chica tras una buena jugada colectiva, yno perdonó. Dos a uno para Malibú.
Ya con la ventaja en el marcador, la visita se soltó, yempezó a hacer todo lo que no había hecho o no había podido hacer- durante laprimera mitad. Los pases cortos y el juego a un toque desarticularon la presióndel mediocampo naranja, que durante cuarenta y cinco minutos había sido dueñoindiscutido del juego.
Así como el destino no quiso que sea la mañana de Campos,tampoco fue la mañana del referee. Llegando a los veinte minutos, Facio ingresóal área con la pelota dominada, ante la marca de dos defensores de Malibú.Desde el momento en el que pisó el área, desde el banco local empezaron a pedirpenal. Suerte de profecía autocumplida, en cuanto Facio cayó al suelo, elárbitro pitó. Quizás creyendo que dos errores suman un acierto, compensó elpenal dudoso que le había dado a Malibú cobrando otro penal todavía más dudosoa favor de Campos. Pudo haber sido el 2-2, pero otra vez, el destino no estabadel lado de los naranjas. El mismo Facio fue el encargado de ejecutarlo, y suremate reventó el travesaño.
Al penal errado, se sumó un minuto después la expulsión desu capitán y emblema de la defensa, Luciano Luis Bruno, por doble amarilla laprimera por insultar al árbitro, la segunda por una entrada desmedida-.Admirable el tesón de Campos de Echeverría, que a pesar de haber quedado endesventaja numérica gracias a laexpulsión de Bruno, siguió buscando el empate.
Entre Martín Chavez, Gabriel Sapio, Damián Facio y JorgeGil, lograron meter a Malibú en su arco, al punto que cualquier desprevenido nohubiese notado que eran los locales los del hombre de menos. En esos minutos,tras la expulsión de Bruno, Aquino se hizo figura, tapando por lo menos trespelotas que tenían claro destino de gol.
El empate, buscado, sufrido, llegó desde los doce pasos. Silos dos primeros penales habían sido dudosos, el tercero no dejó ningún lugar adudas; clarísima mano del central celeste, barriéndose ante la definición deChavez. El capitán tras la expulsión de Bruno, Juan Carlos Padra, se encargó deejecutarlo cambiándolo por gol.
El 2-2 parecía dejar a todos tranquilos. Inclusive alreferee, que quizás temeroso de alterar el equilibrio al que el partido habíallegado inclusive tras una seguidilla de errores, eligió no sancionar una faltaclara contra Beltrán, en la puerta del área grande. Podría haberse discutido sila infracción fue adentro o afuera del área, pero el árbitro ni siquiera cobróla infracción.
A los únicos que no dejaba tranquilos el empate, era a losvisitantes y últimos campeones. No dándose por vencido, ante las piernas yacansadas del local, tuvieron una ráfaga de cuatro minutos en la que no sólodieron vuelta el partido, sino que incluso se dieron el lujo de estirar a dosla diferencia. Las dos veces, fue PabloBeltrán el que marcó; el primero a los 44, el segundo ya en tiempo dedescuento.
Campos de Echeverría hizo todo bien, pero no pudo mantenerla intensidad del primer tiempo, ante un Malibú que con más calma y másinteligencia, le resolvió el partido en un puñado de jugadas puntuales.
Los tres puntos para el celeste valen oro. El próximo fin desemana enfrenta a Saint Thomas Sur. De salir airoso, habrá tomado una ventajamás que interesante sobre el resto del pelotón.
Campos de Echeverría debe visitar a Don Joaquín. Todavía estemprano en el torneo, y aún le quedan chances de recuperar el terreno perdido.






