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Poco fútbol, muchos nervios y una sorpresa en Juniors

Malibú cayó por 2-1 frente a Campos de Echeverría en su cancha, en un encuentro durísimo que contó con algunas emociones fuertes y un sentimiento de revancha para la visita.

Poco fútbol, muchos nervios y una sorpresa en Juniors
El Diario Sur

En la mañana lluviosa del domingo Malibú recibió en su casaa Campos de Echeverría, por la novena fecha del Apertura 2016. Los localesnecesitaban ganar para no perderle pisada al puntero, Saint Thomas, mientrasque la visita –que venía de dar la sorpresa derrotando a Fincas de SanVicente-, buscaba seguir sumando para prenderse en la lucha. Todo estabaservido para ver un partido abierto, con muchas ocasiones de gol y juegoofensivo por parte de ambos equipos, pero la llovizna alteraría el curso de lascosas.

Durante la primera mitad primaron las imprecisiones porparte de ambos lados, que no podían hacerse de la tenencia debido a lo resbalosoque estaba el campo de juego. Pelotazos largos desde mitad de cancha buscandodesatenciones en el fondo, o la personal de algún delantero, parecía ser laestrategia de los dos teams, para hacerle frente al césped mojado.

Malibú no encontraba las formas de generar peligro. ArielArias, Mariano Audisio y Javier Audubert no lograban asociarse, ni mucho menoshabilitar a Pablo Beltrán y Oscar Roco, que constantemente buscaban vulnerar laúltima línea rival con movimientos en diagonal hacia afuera, pero sin poderrecibir la pelota. Campos, en cambio, parecía estar en su juego. A partir de losenvíos largos de Darío De Jesús y Juan Cruz Reus a las espaldas de loslaterales, buscando a Juan Carlos Padra y Luciano Bruno, hacían temblar al fondode los de casa. Padra fue el encargado de aprovechar su chance y decretar el1-0 a favor de la visita cuando mediaba la primera parte, con una buenadefinición en la que Raúl Aquino nada tuvo para hacer.

A partir de ese momento, el clima del partido comenzó ahacerse más tenso: aparecieron las primeras patadas, la pierna fuerte y loscruces peligrosos, un poco por culpa de la lluvia y otro por la rivalidad queexiste entre ambos (Malibú le arrebató el campeonato a Campos en 2015 trasderrotarlo en casa).

Ya finalizado el primer tiempo, y comenzando el segundo, lavisita decidió retrasar sus líneas y continuar con la estrategia de los 45’iniciales para ampliar su ventaja. Los locales sabían que no podían perderpuntos en casa si su intención era acercarse a Saint Thomas Sur, por lo quefueron con todo por el empate.

La primera ocasión la tuvo Campos con De Jesus, que rematóantes de entrar al área y la pelota pasó cerca del segundo palo. Malibú lo tuvodos veces antes de llegar al 1-1: dos tiros libres ejecutados por Arias, unodesde cada banda, que increíblemente dieron en el segundo palo, salvando a JuanFalvo.

Cuando los locales parecían venirse con todo y metían a surival en su propio arco, el encuentro se picó definitivamente y empañó el buenpartido que se estaba llevando a cabo. Primero fue De Jesus -que hasta eseentonces era protagonista por su juego-, que barrió muy fuerte abajo a CristianBertran, quien debió abandonar el campo con su tobillo izquierdo hinchado. EugenioValcarce, en Malibú, tuvo algunos cruces al límite en los que fue al suelofrente a Pablo Cella, aunque sin consecuencias graves.

Entre medio de todas las escaramuzas, apareció FermínBulacio para devolverle un poco de fútbol a la mañana del domingo. Tras recibirun lateral desde la derecha, controló de aire entrando al área, giró sobre símismo y metió una volea tremenda que se clavó en el primer palo de Falvo, quenada pudo hacer para evitarlo. Golazo para Malibú, 1-1 parcial y de vuelta enla pelea.

Sin embargo, cuando los entredichos parecían haber quedadoatrás, una nueva polémica caldeó los ánimos. Martín Chavez comenzó a discutircon Bulacio, quien reclamaba un codazo por parte de uno de sus compañeros, loque le valió la amarilla al defensor visitante.

Para colmo, tras ese cruce verbal, Campos de Echeverríaconvirtió el 2-1, en un blooper protagonizado por Valcarce y Aquino. Padraenvió un centro al área chica que el arquero despejó con los puños, la pelota dioen su compañero y sin que nadie llegue a despejarla, entró por el medio delarco. El gol fue desencadenante de la expulsión de Chavez, ya que en el festejoencaró a Bulacio (según el defensor para pedir disculpas por el cortocircuitoanterior), el árbitro lo consideró como una provocación y le mostró la segundaamarilla.

Desde el banco de Campos comenzaron a llover los insultoshacia el juez por la decisión tomada, y éste obligó al DT visitante a abandonarla cancha, amenazando con no continuar el encuentro si no se cumplía supetición.

Luego de eso Malibú tuvo la última chance del encuentro, quede no ser por Falvo hubiese significado el empate. Roco capturó un mal rechacede la defensa rival en la medialuna del área, probó de zurda al primer paloexigiendo la respuesta del uno, y en el rebote intentó nuevamente de derecha,pero la pelota se fue rozando el segundo poste.

El encuentro llegó a su fin, Campos de Echeverría logrósacarse la espina de derrotar a Malibú tras perder el campeonato en sus manos, yademás comienza a acecharlo en la tabla de posiciones. Las caras largas en losde casa eran inevitables, aunque todavía tienen la esperanza de alcanzar aSaint Thomas en el partido pendiente por la tercera fecha del Apertura 2016.