El domingo por la mañana, tras dos fines de semana sinactividad oficial, Malibú y Los Rosales vieron acción por la categoría deJuniors de la Asociación. Los de casa defendían la punta por primera vez en eltorneo luego de bajar a Saint Thomas Sur, mientras que la visita llegaba decapa caída y aún sin sumar de a tres en lo que va de la competición.
No hubo lugar para sorpresas en la fresca jornadafutbolística, ya que Malibú dominó el cotejo de principio a fin y demostróporque está en lo más alto. Curiosamente ambos planteles no pudieron disponerde sus arqueros titulares para este partido, por lo que Martín Goitea en lavisita, y Adrián Batistelli en los de casa (ambos habitualmente defensores), secalzaron los guantes para la ocasión.
Sin dudas quienes mejor entendieron el trámite del cotejofueron los locales, ya que desde el minuto cero, comenzaron a exigir a Goiteacon tiros lejanos desde casi todos los sectores de la cancha. El primero queprobó los reflejos del 1 fue Javier Audubert, desde mitad de cancha, pero suremate dio en el palo. También intentaron sorprender Oscar Roco y Hugo Vezzoni,aunque en ambas ocasiones reaccionó bien el arquero, quedándose con la bocha endos tiempos.
Los Rosales, en cambio, parecía no encontrar los caminospara llegar con peligro al área, un poco por imprecisiones propias y otro porla firmeza del mediocampo local, que siempre moviéndose en bloque y sin dejarespacios, cubría y cortaba cada aproximación rival.
La posesión era claramente favorable a Malibú, gracias alconstante movimiento de sus volantes Audubert, Mariano Audisio y Ariel Arias,que buscaban los huecos constantemente para asociarse y generar ocasiones. Dehecho el último de estos tres sería el encargado de plasmar en el marcador ladiferencia que existía en cuanto a juego, y desatar así la primera emoción delencuentro.
Producto de una gran presión colectiva en la salida delrival, Arias logró arrebatarle el balón a Adrián Bergman en tres cuartos decancha, levantó la cabeza y en cuanto vio que Goitea estaba alejado de los trespalos, sacudió un zurdazo bárbaro que se metió limpio en el segundo palo paraestablecer el tan buscado 1-0.
Al verse en desventaja, el conjunto amarillo y verde intentóesbozar una suerte de respuesta, en la que casi logra llegar al empate. Trasuna buena jugada colectiva protagonizada por Ezequiel Sarfati, Matías Valente yMariano Di Lernia sobre la derecha, el primero de los tres sacó un zurdazodesde afuera del área que se estrelló en el travesaño y salió afuera.
La reacción fue inmediata por parte de los de casa, quienesa la jugada siguiente lograron estirar la ventaja gracias al oportunismo de sudelantero Vezzoni. El punta aprovechó un envío al área de Roco y el mal cálculode la defensa rival, y apareció por sorpresa en el segundo palo para empujarlahacia las redes. Tras su exaltado festejo, en el cual emuló ponerse un chupetecon su dedo pulgar (será padre próximamente) y se quitó la camiseta, el árbitrono tuvo más remedio que amonestarlo, además de felicitarlo.
El 2-0 conseguido, no fue para Malibú más que un golpeanímico favorable, y apenas unos minutos más le bastaron para empezar adecretar la goleada y conseguir el 3-0. El autor del tercero fue Javier Audubert,quien eludió a dos contrarios por la derecha, perdió la pelota, pero larecuperó instantáneamente casi sobre el borde del área, y sin pensarlo sacó unpotente derechazo que se metió junto al primer palo de Goitea, quien no llegósiquiera a rozarla con su estirada.
De esa forma finalizó la primera mitad, con los locales comoclaros dominadores del trámite y la visita sin poder encontrarse dentro delcampo de juego, motivo del aluvión de goles sobre los minutos finales.
El segundo tiempo no tendría muchas variables con respecto alo ocurrido en los 40 iniciales y Malibú continuaría manejando el partido aplacer, siendo los remates desde larga distancia la clave de su juego.
Nuevamente sería Arias quien exija la volada del portero,que alcanzó a despejar un tiro suyo que llegó tras una buena jugada colectiva,en la que movieron la pelota desde derecha a izquierda, pasando por FermínBulacio, Marco Allan y el propio número 10, a quien le quedó en tres cuartos decancha y sacó el zurdazo. En la ejecución de ese saque de esquina tuvo tambiénsu chance Bulacio, quien apareció en soledad por el segundo palo, pero sucabezazo pegó en la parte externa de la red.
Al igual que en su anterior gol, Hugo Vezzoni haría gala desu buena ubicación y su oportunismo para marcar su segunda conquista y el 4-0del equipo. Luego de un tiro libre de Arias que el arquero llegó a descolgardel ángulo, Roco la metió al medio del área de primera, y el 14 le puso lacabeza para gritar por duplicado y ampliar la ventaja.
También como había sucedido en la primera parte, el tantodespertó un instinto de lucha en Los Rosales, pero el travesaño nuevamente seinterpuso entre sus planes. Esta vez fue Ezequiel Valente quien intentó probara Batistelli desde mitad de cancha, pero su remate dio en el larguero y se fueafuera.
El descuento, sin embargo, llegaría a la siguienteaproximación: un envío al área de Matías Valente, en el cual la pelota quedóboyando tras una serie de rebotes, y entre Gustavo Agüero y Di Lernia,empujaron al gol del honor.
Sin intenciones de aflojar en la marcha, el 4-1 provocó unareacción en los de casa, más precisamente en Oscar Roco, quien se despachó conun doblete para sentenciar el 6-1 final. El primero de sus goles fue productode un bombazo desde casi mitad de cancha, que tomó un raro efecto y se metió enel medio del arco, y el segundo llegó tras un buen contragolpe comandado porAudisio, que abrió a la derecha para la llegada del 23, éste encaró hacia elmedio y apenas ingresó al área sacó el remate que ingresó en el primer palo parasellar la goleada.
En su primera defensa de la punta, Malibú demostró con granautoridad que sabe de partidos difíciles, y con buen fútbol, inteligencia yserenidad deja en claro que va en búsqueda del bicampeonato. Los Rosales, porsu lado, no logra levantar cabeza, acumula su séptima derrota y sigue sinconocer lo que es sumar de a tres en lo que va del 2016.






