El capitán de la Primera, Martín Cameroni, es dueño yadministrador de "Remis La Academia hace ya 23 años. "Por el 94 mis padresdecidieron abrir la remisería y desde ese entonces yo siempre los ayudé. Estabaahí metido, hacía la tarea en el negocio, fui aprendiendo y con el correr delos años me empecé a dedicar a esto, cuenta Martín con respecto a sus iniciosen la profesión.
Siempre fue un gran amante del fútbol, aunque afirma que "nunca me gustó comocarrera, sino que me apasionaba jugarlo nada más, entonces buscaba siemprecampeonatos relámpago o torneos cortos en cancha de 11 para divertirme. Comojamás se le cruzó por la cabeza dedicarse a la pelota, de chico no fue aprobarse a ningún club, más allá de jugar para el barrio donde se crió: "Comovivía en Altos de Monte Grande, estaba cerca de la cancha de Los Tanos, dondejugaba y de la que tengo un lugar en mi corazón con muy gratos recuerdos.
Dentro de las líneas de cal se desempeña como volante central o enganche, yafirma destacarse porque le gusta "hacer jugar al equipo y ayudar en cadasector de la cancha, yendo al piso, robando una pelota o metiendo unaasistencia. De hecho para mí es más gratificante habilitar a alguien, que metertres goles. Siendo fanático de Racing, mira mucho a Ezequiel Videla, aunquetambién admira a Juan Román Riquelme.
Si bien es portador de la cinta de capitán y querido dentro del plantel,Cameroni confiesa que sus compañeros, a modo de broma, lo han llegado abautizar como Discoteca "por el jugador uruguayo de Racing y porque antes,cuando no estaba en pareja, solía llegar a jugar trasnochado los partidos.






