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Una goleada a domicilio para continuar invictos y seguir en la punta

Por la fecha 12 del Apertura 2016, Saint Thomas derrotó a El Lauquén por 6-1 en condición de visitante, sacando chapa y demostrando que éste año irán por el título en la categoría de Seniors.

Una goleada a domicilio para continuar invictos y seguir en la punta
El Diario Sur

En la fría noche de martes, Saint Thomas Sur visitó alsiempre duro conjunto de El Lauquén, que venía en levantada y con intencionesde bajar al puntero. Si bien el estado de campo no era el más óptimo, ambosequipos supieron aprovechar sus virtudes y explotar los defectos del rival,para llevar a cabo un lindo partido que, a pesar del resultado final, tuvomuchas idas y vueltas.

Tan solo 5 minutos le bastaron a los locales para comenzar aimprimirle emoción al cotejo y subir la temperatura del match. Fabián Ares fueel encargado de inflar las redes en la primera ocasión que El Lauquén tuvo paraenfrentar a Ariel Castromil. El zurdo recibió un pase de Alfredo Sansone en laizquierda, encaró y pasó a Diego Elía, y apenas ingresó al área sacó un fuerteremate, bajo y cruzado que se metió en el segundo palo de forma contundente.Los de casa daban la sorpresa y se ponían 1-0 rápidamente, y acrecentaban lasesperanzas de bajar a los de arriba.

Sin embargo, Saint Thomas no bajó nunca los brazos y afuerza de garra, empuje y la tremenda pegada de Luciano Nicotra llegó elempate. El defensor ya había avisado con dos tiros libres peligrosos que DiegoSánchez alcanzó a controlar, pero como dice el refrán "la tercera es la vencida”.Tras una infracción a Mariano Pernía casi sobre la medialuna del área, Nicotratomó la pelota, la acomodó y con un bombazo seco al palo del arquero, la colgó enel ángulo para decretar el 1-1 parcial.

Heridos en su orgullo, los muchachos de El Lauquénintentaron reaccionar y hacer pesar la localía, pero las buenas jugadasgestadas sobre la banda izquierda del campo, cuando se conectaban MauroSilvestre, Sansone y Ares, se diluían al llegar a los metros finales, sin poderencontrar al punta Gabriel Lavorgna que se movía entre los centrales buscandosu chance.

Saint Thomas, por su parte, tenían lo mejor de su juego enlos pelotazos largos y precisos desde el mediocampo hacia los costados de lacancha. Allí Horacio Petus y Rodrigo López hacían pesar sus habilidades en elmano a mano para desbordar a sus marcadores y sacar el centro para Juan Záratey Hernán Acosta que esperaban dentro del área.

De hecho, así fue como llegó la única ocasión de peligroantes del final de los primeros 40’. Un cambio de frente de Mariano Perníadesde la izquierda hacia la derecha buscando a Petus, éste controló, se perfilóy sacó prácticamente un pase a la cabeza de Zárate, que entrando solo por elsegundo palo, calculó mal y ni siquiera pudo acertarle al arco con su testazo.

En el comienzo de la segunda mitad, el trámite del partidoparecía ser el mismo: El Lauquén haciéndose del control de la pelota eintentando siempre buscar en la izquierda a Ares, que era de lo más peligrosode su equipo. El 17 fue el artífice de una muy linda jugada por su franja, enla que dejó atrás a dos rivales, enfiló hacia la línea de fondo, y metió elcentro buscando a Diego Bechelli, que sin pensarlo le entró de volea, venciendola resistencia de Gustavo Gauna (quien había ingresado al arco en reemplazo deCastromil), pero antes de que la pelota entre, apareció Nicotra para despejaren la línea lo que hubiese sido el 2-1.

A partir de allí, y tras la polémica expulsión de Silvio Reinosoen los de casa (la falta no pareció para ganarse la segunda amarilla), SaintThomas tomó cartas en el asunto y comenzó a inclinar la balanza a su favor.

Con los espacios en el medio que suponía jugar con un hombrede más, la visita llegó rápidamente al 2-1, luego de una buena maniobra personalde Leonel Pernía en la derecha, quien metió un envío al área, la defensa localno alcanzó a despejar y apareció Rodrigo López para aprovechar su chance ymeter entre los tres palos la pelota que había quedado boyando.

El golpe que supone sufrir una roja y un tanto en contra enmenos de 5’, terminó por desmoronar todas las ideas de El Lauquén, que desconcertadoa partir de verse en desventaja en el marcador y dentro de la cancha, dejabahuecos en casi toda la línea de fondo.

Saint Thomas, ni tonto ni perezoso, aprovechó a laperfección la ventana que su rival le había dejado abierta y en una ráfaga sentencióel encuentro, que pasó de partido parejo a goleada inobjetable.

El encargado de estampar el 3-1 fue Mariano Pernía. El tantocomenzó con una corrida furiosa de Ramón Penayo por la franja derecha, toque almedio para la aparición de Mariano Vara que la dejó pasar perfecto entre suspiernas y habilitó sin siquiera tocar el balón al Tano, que desde la medialunadel área la colgó del ángulo con una definición bárbara a colocar.

El 4-1 llegó luego de un buen contragolpe comandado por Vara,que trasladó desde mitad de cancha hasta llegar al área y allí abrió a laizquierda para la llegada de López, éste controló y con un toque sutil la pusopor encima de la salida de Carlos Zaccardelli.

Juan Zárate fue el encargado de sellar la goleada yestablecer el 5-1 final, tras una habilitación precisa de Pernía desde el mediodel área, la cual aprovechó entrando con una gran diagonal de derecha hacia elcentro, y culminó con un fuerte zapatazo al primer palo.

Tras la lluvia de goles en escasos minutos, el partido notuvo lugar más que para que el árbitro saque nuevamente una tarjeta roja. Esque Mariano Vara, enojado por la intensa marca de Alejandro Rodríguez, le metióuna patada sin pelota al defensor rival, y el juez no tuvo más alternativa queexpulsarlo.

Pitazo final en la fría noche del martes, festejo para lavisita que suma así su octava victoria en el torneo, estira su racha de invictoa 9 presentaciones y continúa liderando el torneo en soledad. El Lauquén, porsu parte, dejó pasar la chance de acercarse un poco más al lote de los dearriba, aunque jugando así será únicamente cuestión de tiempo para poderalcanzar al pelotón de candidatos.