En el partido correspondiente a los cuartos de final de la Copa de Campeones de primera división, Centro Deportivo Canning recibió a Altos de Canning en su cancha. El partido comenzó trabado desde el vamos y los fuertes cruces entre los jugadores no tardaron en aparecer. De más está decir que los clásicos reclamos y agresiones verbales hacia los árbitros tampoco demoraron en hacerse oír.
Así transcurrió el partido hasta que Altos logró ponerse al frente del partido con un destacable gol tras una elaborada jugada. Luego del entretiempo y con un jugador menos por una expulsión, el visitante se defendía como podía. Llegó el empate de CDC y renovó ilusiones. El local pesaba más dentro de la cancha, aunque el juego siempre se mantuvo empañado por los comportamientos antideportivos antes mencionados.
Centro Deportivo Canning llegó al segundo gol, dio vuelta el partido y con eso hizo rebalsar el vaso del rival. Uno de los defensores centrales de Altos increpó al juez de línea y al primer árbitro por no haber cobrado off side en la jugada que les costó quedar en desventaja, y entre el tumulto que se generó, éste jugador (con la camiseta 6 en su espalda) lanzó un golpe de puño que no llegó a conectar hacia el árbitro.
Los presentes dispersaron la situación, los árbitros contemplaron que no tenían garantías de seguridad para continuar con el juego y decidieron suspender el partido. Segundos más tarde llegaron tres móviles policiales con varios oficiales, que intervinieron en la situación portando armas largas. Con ellos presentes algunos aventurados continuaron con insultos y amenazas, por lo que los uniformados advirtieron que de continuar, deberían llevarlos a la comisaría.
Los árbitros se retiraron y el partido finalizó en aquel momento, con el gol de CDC que lo dejó al frente por 2-1.






