El impactante crimen que conmocionó a la comunidad de barrios privados de Canning avanza en una nueva dirección gracias al trabajo de los investigadores de la Fiscalía N°1 de Esteban Echeverría y por la Comisaría cuarta de aquel distrito.
Si bien los fiscales no descartan la hipótesis que indica que Churqui pudo haber sido asesinado por un tercero que ingresó a la casa mientras la refaccionaba, esta posibilidad disminuye cada vez más debido al hecho de que las cámaras de seguridad de la calle Sargento Cabral ya fueron relevadas y no dan muestra de que haya ingresado nadie más que Churqui y su compañero, quienes se iban a disponer a trabajar normalmente.
Sucede que el hogar tiene como único acceso el que da a la calle, por lo que los pesquisas ponen el foco de atención hacia el otro albañil. Sucede que 15 minutos después de esa toma, las mismas cámaras muestran como el hombre se retira sólo. Al momento, los acontecimientos ocurridos dentro de la casa siguen siendo una inc ógnita. Sin embargo, un hecho es objetivo: Churqui fue asesinado de un mazazo en el cráneo, herramienta de trabajo que fue encontrada en la escena del crimen junto a un impactante charco de sangre desprendido de la herida del obrero.
El cuerpo fue hallado por el hermano del dueño de la casa hacia las seis de la tarde. Para los especialistas que arribaron al lugar junto a la Policía, Churqui había muerto entre unas siete u ocho horas antes. Es decir, entre las diez y las once de la mañana. Según las cámaras, fue dentro de ese lapso horario cuando la víctima y el presunto victimario ingresaron a trabajar.
Además de trazar un potencial orden cronológico de los hechos, la fiscal Carla Musitani también avanzó en materia de pericias: ordenó realizar la autopsia del cadáver, que espera tener para los próximos días, y solicitó a sus peritos que lleven a cabo estudios químicos, inmunohematológicos y anatomopatológicos sobre muestras del cuerpo de Churqui. En tanto, la carátula judicial pasó de ser"averiguación causal de muertea "homicidio agravado.
De momento, la Policía sigue buscando al compañero de trabajo de la víctima, quien hoy es apuntado como el principal sospechoso de matarlo salvajemente. Fuentes informaron que no eran los únicos albañiles que venían trabajando en el lugar, pero todo indica que durante la mañana del sábado 13 de febrero sólo ellos dos entraron a la casa del country "Los Rosales y de la cual sólo uno salió vivo.






