Lucas Verón junto a un cómplice que nunca pudo ser identificado asesinaron de dos balazos a Marcos Laranga, un conocido kinesiólogo de Lanús. Su familia tenía varias pruebas que aportaron a la causa, como videos de cámaras de seguridad, fotos, testimonios de vecinos que preseniaron el hecho, pero el caso no avanzaba, y tuvo varias trabas en diferentes oportunidades.
En los últimos meses se le dio el caso a la Comisaría 5ta de Villa Diamante, desde donde se pidió intervenir las llamadas telefónicas de Verón. Personal policial confirmó que el presunto asesino se hallaba en Canning, donde estaba construyendo su casa, y en comunicación con un amigo suyo llamado "Nano", confesó que estaría en Costa Rica y Talcahuano jugando un torneo de penales.
Allí varios policías de civil esperaron por él, y al identificarlo lo redujeron y trasladaron hacia la UFI N°5 de Lomas de Zamora, donde fue indagado por un fiscal. "Esperamos que ahora se haga justicia", dijo a los medios Javier Laranga, hermano de la vítima.






