Ezeiza

Yo no conozco a la señora, nunca la vi en mi vida

Miguel Ángel Franco, único detenido en el caso de Stella Maris Sequeira, habló desde el penal de Ezeiza.

Yo no conozco a la señora, nunca la vi en mi vida
El Diario Sur

Miguel Ángel Franco, único acusado por la desaparición de Stella Maris Sequeira, esposa del abogado Rubén Carrazone, habló desde el penal de Ezeiza donde se encuentra detenido.

En diálogo con el canal Crónica, Franco contó su versión de por qué quedó involucrado en el caso: "El primero de enero me fue a saludar por las fiestas el doctor Carrazzone, y desde ahí estoy preso. El Dr. era mi patrón y fue mi abogado. El necesitaba hacerle un chiste a la señora, como que la habían llamado para hacerle un secuestro virtual para sacarle plata, no se para que la necesitaba. Fue a buscar a una persona para que le hable, esa fue la conexión mía, pero jamás nadie supo que era una desaparición real”.

Miguel se encuentra detenido por encubrimiento agravado, tras ser acusado de realizar la llamada extorsiva, pero él aseguró que no fue partícipe del hecho y que hay un plan para culparlo.

"El juez prueba que ese es mi numero y me baja la prisión preventiva, porque dice que yo llamé, pero ese no es mi número. Yo di los datos de la persona que contactó para la llamada y nunca fueron a la casa a buscarlo. El teléfono que llamó al doctor Carrazzone tiene un titular de nombre Eliana, nunca la fueron a buscar. Nunca les importó. Al juez le interesaba yo que tengo antecedentes”.

Franco afirmó que "no conozco a la señora, nunca la vi en mi vida, no conozco donde vive, no conozco a su entorno”, y adhirió a la teoría de la fiscalía de que Sequeira fue víctima de un femicidio, del cual culpó a Carrazone: "Para mi es un femicidio, no hay dudas. La policía le encontró sangre en la pileta, en la puerta del ropero y en el techo de la habitación”. Además,contó que "nunca la justicia se preocupó por lo que dice Carrazzone, que tiene 10 declaraciones diferentes”.

Por último, se refirió a su detención y consideró que es "vergonzosa”, ya que en la causa no figuran posibles autores del hecho. "¿A quién encubro? Si yo soy encubridor de un femicidio, tiene que estar el delito. Los jueces lo saben eso. ¿Cómo puede ser que no vea esto? Es una ridiculez”.