Una vecina de Canning se llevó una mala sorpresa cuando regresó a su casa y encontró a una familia de intrusos viviendo en el interior. Una vez realizada la denuncia, demostró por medio de la escritura que el lugar le pertenecía y los usurpadores debieron abandonar las instalaciones.
Efectivos de la comisaría 6ta fueron los primeros en llegar al lugar, ubicado en la intersección de la calle Los Robles con la Ruta provincial 52, y permanecieron con el objetivo de evitar cualquier tipo de inconveniente.
Dentro del domicilio había una pareja mayor de edad, acompañada por otros tres menores. Una vez iniciado el procedimiento policial, la propietaria reconoció a uno de los invasores como hijo de la ex pareja de su hermano. Ella no tenía relación con él ni tampoco le había permitido acceder a su casa.
Cuando todos fueron citados a la comisaría y la familia no pudo presentar ningún tipo de documentación para comprobar que el inmueble les pertenece, las autoridades iniciaron las tareas correspondientes con el fin de que la dueña original pueda regresar.
En el caso, caratulado como usurpación, interviene la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N°2 a cargo de la Dra. Barrios Claudia.






