OPINIÓN

La unificación del Dolar, el fin del cepo y sus consecuencias

Por Pablo Iacub.- Macri ha prometido reiteradamente, en caso de ganar la elección, unificar el dólar y terminar con el cepo el dia que asuma el poder. ¿Es posible poner en práctica dicha medida sin generar una inflación galopante para el 2016?¿Es el remedio peor que la enfermedad?

La unificación del Dolar, el fin del cepo y sus consecuencias
El Diario Sur

Macriha prometido reiteradamente en notas periodísticas a los principales medios denoticias, en caso de ganar la elección,unificar el dólar y terminar con el cepo el dia que asuma el poder. Todosacordamos en que sería muy deseable que eso ocurra, de hecho yo estoy primeroen la fila para esperar una medida semejante ya que mi empresa exporta unaparte considerable de su facturación, pero me pregunto: ¿es posible poner enpráctica dicha medida sin generar una inflación galopante para el 2016?

Supongamosque por la confianza generada por el nuevo presidente el dólar pudieraunificarse y liberarse con un valor de $14 (bajando del $16 que hoy ostenta elblue). Eso implicaría una devaluación del dólar oficial de más de un 40%, locual generaría una suba de precios de muchos productos de forma inmediata. ¿Porque? porque muchos de ellos o son importados o incluyen insumos importados,pero mucho más importante aún: Muchos productos de consumo interno sonexportables de modo que su precio interno depende del precio que pueden obtenerlos productores por su exportación, por ejemplo la harina, por ejemplo lacarne, y eso ya lo vivimos duramente durante este mismo gobierno en algunos delos experimentos devaluatorios que hizo.

Ahora,supongamos que se unificó el dólar, el cepo terminó, los precios aumentan. Aldía siguiente los sindicatos estarán reclamando al menos un 50% de aumento enla paritaria para cubrirse del 40% de aumento de los precios. ¿Alguien duda deesto? ¿y quién los pararía? Creo que ni siquiera toda la fuerza que puedaobtenerse de un acuerdo con Moyano puede detener a los sindicatos con lacostumbre y la gimnasia generada en estos años ya no de empatar con la suba deprecios, sino de ganarles. Esto nos garantizará un golpe inflacionario muyimportante para el 2016 que luego se realimentaría, ya que los exportadoresargumentaríamos que la devaluación se licuó, lo cual por otra parte seríaestrictamente cierto.

Esteescenario no es ciencia ficción, muchas veces ocurrieron cosas similares enargentina, por ejemplo la ´devaluación competitiva´ que quiso implementar estemismo gobierno a fines del 2013 cuando llevó el dólar de 6 a 8. ¿Cuánto duró elefecto benéfico para los exportadores? ¿en cuanto tiempo se licuó la pretendidacompetitividad lograda?No obstante la situación histórica más similar a la que podría producirse eneste caso se remonta a 1975, con la asunción de Celestino Rodrigo que vino dela mano de López Rega a desmontar la política de Gelbard (por cierto muysimilar a la de este gobierno). Para los que no lo saben es bueno contarles queese episodio terminó con la primer hiperinflación de Argentina. Dos añosseguidos de más de 400% de incremento de precios, detenida por la la dictaduramilitar vía anulación y hasta reversión de algunas paritarias.

Porúltimo aclaro, creo que hay que salir del cepo, que tener un solo valor dedólar para todo es ampliamente deseable y que considero que llegamos estasituación por errores de estrategia económica de este gobierno, no obstante lacuestión es si la solución puede llegar con una medida de shock como algunosplantean, o no. Sin duda el tema requiere un análisis serio y noargumentaciones naive tales como que los precios que dependen de la insumosimportados ya están calculados a dólar blue ya que esto no es cierto peroesencialmente no explica que ocurrirá con los precios vinculados a laexportación. Lo que pienso es que de no manejarse bien la cuestión puede sermucho peor el remedio que la enfermedad.

PABLO IACUB