En los últimos años, Canning había sido de las localidadesmás castigadas por las inundaciones cada vez que aumentaba el volumen delluvias. Dentro del partido, era casi un dogma de la sabiduría comunal, que"Canning se inunda. Sin embargo, en este temporal, prácticamente no sufrió lasconsecuencias. Las torrenciales lluvias que azotaron a toda la provincia, hansido relativamente bien manejadas por el sistema de drenaje pluvial de laciudad y parece indicar que, al menos por ahora, el riesgo de inundación en laregión no será un problema inmediato.
Además de su geografía relativamente baja, que otroraconvirtiese a la cuenca del Arroyo Aguirre en una tierra pantanosa con desbordedel curso de agua; hubo otro factor determinante que aceleró el desarrollo deemergencias ante las lluvias masivas: el hormigón. El boom inmobiliario de losúltimos años llevó a que se ocluyan muchos espacios verdes que en el pasadofuncionasen como gigantescas esponjas, de alguna manera ayudando a controlar ladescarga hídrica. Sin embargo, sobre el concreto el agua corre, acumulándosedonde pueda en la superficie.
Quizás uno de los ejemplos más claros del efecto delhormigón haya sido, precisamente, el de la hormigonera que se encontrabaubicada sobre la Av Mariano Castex, en el punto donde se separan las Rutas 52 y58. La construcción de un piso de asfalto que debía funcionar como estacionamientoocultó completamente el cauce del Arroyo Aguirre, que es el principal drenajepara la región, siendo parte de la Cuenca Matanza - Riachuelo. Es cierto que elArroyo tiene también sus particularidades: según la época del año y en algunasregiones de su recorrido, no es más que un hilo de agua que puede fácilmentepasar desapercibido. Las fuertes lluvias de mediadios de 2014 fueron, de alguna manera, el últimogatillazo a la iniciativa de dar solución final al problema de manejo hídricode la zona baja de la localidad. Se formaron en el momento comités de crisisformados por vecinos, pequeñas asambleas dentro de los countries, reunionesentre los presidentes de los mismos con los vecinos, y en forma mancomunada conla autoridad estatal encarnada en los Municipios de Esteban Echeverría yEzeiza, que comparten el curso del Arroyo se consiguió la ejecución un plande obras que hoy se muestra exitoso.
En un correctoanálisis de situación hecho no solo por la autoridad Municipal, sino tambiénpor los propios vecinos, se describió cómo el aumento de la población y laedificación del terreno otrora verde precipitaron la formación de inundacionesque superan la capacidad del curso del Aguirre. Pero ese no era ni el único niel primer problema. La mayor dificultad radicaba en encontrar el tan nombradoArroyo.
Quien haya recorrido la zona de quintas residenciales que se encuentran dentro delángulo que forman Av. Castex, con las calles Hipocrátes y Barrerio, seencuentra apenas ingresar al mismo con la calle Champagnat. Siguiendo por esta,tras atravesar las casas de campo que fueron pioneras de la edificación de laciudad, hay un pequeño puente. El curso de agua debajo de ese puente, es elArroyo Aguirre en el máximo esplendor que podía desplegar en su saludo porCanning. Buena parte del recorrido había sido interrumpido por taponamientosnaturales, de juncos, maleza y también de basura. El problema implicó entoncesla tarea obligatoria de primero limpiar y repermeabilizar aquellos canalescolectores al arroyo un ejemplo rico es el gigantesco canal que correparalelo a Boulevard Dupuy, bajo las vías del viejo tren. Hasta que Echeverríadel Lago tomo acción ver recuadro el mismo estaba seco. No solo la malezadebió removerse y el curso del Arroyo profundizarse, sino también fiscalizar ydesarmar aquellos drenajes particulares, que por desconocimiento o por desidia,alteraron también el plano de desague hídrico natural de la región.
Una vez apuntalada la tarea de mantenimiento yprofundización, existió una segunda fase de trabajo que abordó de maneraespecífica las distintas regiones de Canning según el paisaje de su suelo. Paraidentificar las regiones, alcanza recorrer la Avenida Castex desde Las Toscas y unas cuadras más al norte, hastallegar a los barrios de El Lauquen o Solar del Bosque. Mientras que la zona alsur de la calle Lacarra y la Rotonda de La Mujer mantiene el fondo verde, y latierra limpia parece ofrecerse como buffer para controlar la lluvia, de Lacarrahacia el norte, una mayor número de construcciones interrumpió ese verde. Entonces, para dos regiones distintas de la misma localidad, se ofrecieron dossoluciones. En el área Sur, más rural, se solucionó el problema específico deEcheverría del Lago y Saint Thomas, que tenía zonas más bajas y más altasdentro del mismo country; así como el de otros desarrollos que estaban aún enfase de construcción y tuvieron tiempo para adecuar su drenaje. La limpieza delos canales de desagote que llevan al Aguirre fue suficiente para asegurar quela tierra escurra y las inundaciones cesen. En la zona norte en cambio, el desarrollo urbano ha sido mayor, y lassoluciones que se habían pensado para una zona rural ya no aplicaban. Por eso,fue necesaria una obra de drenaje pluvial subterránea, que tomó a Canning y ElJaguel en un área delimitada por las calles Lacarra y Costa Rica, la Ruta 52 yla Ruta 205. La obra, que se construyó en tres etapas, implicó la colocación deun caño maestro debajo de Castex y sirve de colector a la serie de caños dedesagote que se instalaron en aquella zona de Canning, el barrio Las Flores yparte de El Jaguel. Es una obra que no se ve, y que habla con el silencio alcumplir su función y prevenir inundaciones.
Canning, en su existencia dividida entre dos partidos,también comparte entre Echeverría y Ezeiza al Arroyo y su cuenca. Al serCanning el punto más bajo del drenaje, y el área limitrófe con el partidovecino hacía rio abajo, resulta un lugar clave donde asegurar el correr de lasaguas. Rio arriba en el municipio y en el vecino partido de Almirante Brown, eldrenaje mejora al desobtruirse una zona más baja.






