CANNING - SOCIEDAD

Desde Canning se crean SonRisas

En Julio de 2004, en el seno del Country Mi Refugio, surgió SonRisas. La ONG centra su acción solidaria en los niños en situación de riesgo, usando al juego como principal herramienta de inclusión.

Desde Canning se crean SonRisas
El Diario Sur

Desde un lugar absolutamente voluntario, con espíritusolidario y sin afiliaciones políticas, religiosas ni económicas, Crear SonRisascumple once años en su misión de inclusión. La idea de ayudar nace desde unainstitución pionera, que en el año 1966 se convirtió en el primer Country deuna localidad a la cual hoy, son los Countries los que la definen.

"La idea surgió un 3 de Julio, en el año 2004, cuando nospropusieron a mi y al resto del Grupo de Líderes (N de la R: Los Grupos deLíderes son cursos que realizan los Countries, donde se capacita a los jóvenes countristas,de más de 18 años, para que participen como docentes en las actividades de lacolonia de vacaciones del propio Club, con los niños más chicos) a realizar unajornada solidaria en el merendero de la Sociedad de Fomento de Las Flores, quequedaba lindera al alambrado del Country”. Quien habla es Martin Ferreira, originariode Mi Refugio y uno de los fundadores de la ONG que hoy en día recibe a más dequinientos chicos por semana en su sede propia, en DIRECCION.

Al igual que el resto del país, el barrio enfrentaba enaquel momento la vulnerabilidad post colapso del 2001. El aumento en la tasa dedesocupación trajo consigo un aumento en los indicadores de pobreza eindigencia. "Si bien conocía en los papeles cual era la situación, ese  de Junio marcó un antes y un después en mivida; ahí le puse imagen, le puse una cara a la pobreza sobre la que leía.Armar aquella primera actividad fue como enfrentarse contra una pared deprejuicios, y los primeros  y más durosque tuve que enfrentar fueron los míos propios”, continúa Ferreira. "Nosabíamos cómo nos iban a recibir, como nos iban a mirar, por ser del Country,porque por más que éramos vecinos, nos separaba un abismo. No sabíamos si loschicos nos iban a dar bola, si se iban a interesar, como iban a responder. Ytampoco sabíamos como íbamos a responder nosotros, con nuestros propiosprejuicios a cuestas. Sin embargo, al primer choque, todos los prejuicios sedesvanecieron. Los chicos son chicos, juegan, se divierten, tienen la mismapureza y la misma inocencia de los dos lados. Nosotros teníamos la experienciade trabajar con los chicos de Mi Refugio, y si bien es cierto que aparte de unalambrado hay todo un mundo que los separa, también hay un mundo que los une,que es el de la niñez.”

"Después de ese primer encuentro, quedamos muy ligados a laSociedad de Fomento,  y lo que empezócomo una actividad puntual se convirtió rápido en algo de todos los meses. Y sibien al principio nos acercábamos más que nada con donaciones, nos dimos cuentaque lo que más hacía falta era establecer vínculos, generar un espacio deesparcimiento y de contención. Al principio, trabajábamos dentro de la mismaSociedad de Fomento, y con el tiempo nos fuimos organizando, buscamos elnombre, sumamos a más voluntarios y profesionales que trabajan con nosotros y finalmenteconseguimos nuestro propio espacio, que todavía estamos armando.”

Hoy, SonRisas trabaja con más de 500 chicos del distrito.Entre psicólogos, asistentes sociales, nuevos egresados del Curso de Líderes deMi Refugio y otros voluntarios – muchos de ellos vecinos de Canning – suman 84personas que aportan al trabajo constante que realiza la ONG en su CentroSocial y Solidario, con su recientemente inaugurado polideportivo.

"Nuestro trabajo actual se funda en tres pilares” explicaMartin Ferreira, "las actividades pedagógicas, - que incluyen un Jardín deInfantes llamado Sonriseritos, un curso de Educación Sexual y Prevención deAdicciones para chicos a partir de 12 años y su propio Curso de Líderes -, elprograma de contraprestación, donde ofreciendo una hora de trabajo comunitarioen el barrio, las familias se autoproveen con lo que necesiten, desde comidahasta electrodomésticos; y finalmente la interacción de la Centro con elEstado, la Escuela y las familias. El nuestro es un trabajo complementario alde los tres.”

"A mi y a todos los que formamos SonRisas, nos cambió lavida”, concluye Ferreira. "Nos dimos cuenta de lo necesario que era hacer algode a poco, nos fuimos dando cuenta de todo lo que somos capaces. Como decimos siempre,nadie es tan fuerte como para cambiar todo solo, pero nadie es tan débil comopara no poder hacer nada”.

Para colaborar con "Sonrisas”:

www.creasonrisas.org.ar

www.facebook.com/creasonrisas