La modalidad bajó la que fue perpretado el asalto a lafamilia del nóvel Intendente de La Plata dista de ser nueva. Delincuentes quese hacen pasar por inquilinos, rentan una casa dentro de un countryseleccionado en base al perfil de sus habitantes, y desde allí realizan lastareas de observación y logística necesarias para luego llevar adelante elgolpe, asistidos por cómplices a quienes autorizan a ingresar, y que luego seretiran sin ningún inconveniente.
Pero aunque diste de ser nueva, se mantienevigente, y pone en alarma a un sistema de seguridad que invierte cada vez másen cercos electrificados, sensores antisísmicos, cámaras térmicas y toda unaserie de equipamientos destinados a proteger a los habitantes del countrycontra el posible ataque "del de afuera, pero que queda indefenso cuando losque atacan son "los de adentro.
La casa del intendente de la ciudad de La Plata, JulioGarro, en un country de la localidad de City Bell, fue asaltada pordelincuentes armados que maniataron a su esposa y a sus cuatro hijas menores.Los ladrones robaron unos 25.000 pesos en efectivo, tres tablets de las hijasdel intendente y algunas joyas que tenía su esposa. Hasta allí, de no ser porel carácter público de la víctima, el asalto sufrido por el jefe comunal no sediferenciaba de otros ocurridos en countries y barrios con seguridad privada.Habitualmente, en la investigación posterior al hecho, se termina detectandoalguna brecha en los sistemas de seguridad o la connivencia de losvigiladores- que explican cómo pudieron ser atacadas propiedades inmersas en unsistema destinado a evitar que ello suceda. Sin embargo, a las pocas horas de ocurrido el asalto al Intendente, lainvestigación mostró un dato que alejó las hipótesis habituales. En lasfilmaciones de las cámaras de seguridad del country, se ve claramente que elgrupo de delincuentes armados ingresa caminando hasta la casa de las víctimas, paraluego de cometido el hecho retirarse a bordo de una camioneta Mercedes-Benznegra, que vuelve a ingresar al country minutos después de sacar a losasaltantes.
Rapidamente, la Policía detuvo al propietario de la camioneta: setrataba de un ex policía exonerado de laFuerza, identifIcado como Patricio Másana, quien alquilaba la casa lindera a ladel jefe de la comuna de La Plata. El habría sido quien, en su condición devecino, se habría encargado de diagramar la logística del golpe, así comotambién de autorizar el ingreso y facilitar el egreso de los asaltantes.
Si bien aún no se descartó que se haya tratado de un ataqueintencionado, relacionado con la actividad política del funcionario del PROrecientemente electo, existe también la hipótesis de que el ex uniformadopodría ser parte de una banda criminal que, bajo el mismo modus operandi,podría haber sido responsable de otros asaltos ocurridos dentro del country GrandBell. Cuando se allanó la casa de Másana, secuestraron en la casa del policíabonaerense detenido como cómplice del hecho dos pistolas, metanfetaminas,cristales de cocaína, diez mil quinientos dólares en efectivo, más de cien milpesos y hasta una máquina de contar billetes.El country Grand Belle, ubicado en la intersección de las calles 467 y 144, enla localidad de City Bell, es reconocido por el alto perfil de exposición dealgunos de sus vecinos. Además del Intendente de La Plata, allí también vivenel ex Secretario de Medios José "Pepe Albistur, el diputado Raúl Pérez, elgerente general de la Ceamse Isidoro Bonicatto; el ex diputado provincialdenarvaista y ex fiscal de Estado adjunto de la provincia, Fernando Rozas; y elex subsecretario de Desarrollo y Fomento Provincial del Ministerio del Interiory ex interventor del PAMI de Luján, Luis "Luigi Barbier. Entre los deportistas, para envidia de muchos planteles de fútbol intercountry,viven allí los ex futbolistas Rolando Cristante, Raúl Cascini, Rubén"Mago" Capria, Sebastián "Chirola" Romero, Luciano Galletti,Enzo Pérez y los mellizos Barros Schelotto.Justamente, en el pasado Octubre, la víctima había sido el flamante DT de Boca,Gustavo Barros Schelotto, a quien le sustrajeron dinero en efectivo y otrosobjetos de valor mientras su familia estaba fuera. El mismo mes, asaltaron lacasa de un consultor de empresas que vive allí.
Un año antes, otras dos casas habían sido desvalijadas, unade ellas perteneciente a la ex esposa de otro furbolista, el ex arquero deGimnasia y del seleccionado nacional Hernán Cristante.
La sucesión de casos, sumado a la desconcertante evidenciahallada en la casa alquilada, hizo sospechar a los investigadores que este último asalto el cual tuvotrascendencia no sólo por tratarse del Intendente, sino también por laviolencia que sufrió su familia- sea, junto a los demás, obra de una bandadirigida por el ex policía bonaerense detenido. El alquiler de la vivienda, porel que abonaba cerca de $30.000 pesos mensuales, habría sido la puerta deentrada a un country repleto de potenciales víctimas de alto perfil deexposición.
La metodología es bien conocida en el ámbito de loscountries y barrios privados de la Provincia, si bien en los últimos años no sehabían reportado casos. Quizás el más resonante haya sido el ocurrido en Nordelta,en el 2013, por el que se detuvo a Fernando Nasif Salum, hijo de un conocidoempresario que posee locutorios y oficinas de giros postales en ese partido delNorte del Conurbano bonaerense. Nasif alquilaba un departamento en el barrioPortezuelo, consiguiendo así acceso a la ciudad-pueblo para él y sus cómplices,quienes realizaban verdaderos raides delictivos entre los distintos barrios queforman el complejo.
El problema es complejo de desarticular, y parte de lasolución se encuentra quizás en algún punto de un delicado equilibrio; queincluye la capacidad de la administración o de la inmobiliaria- de registrarlos datos de los inquilinos y llevar un adecuado control de las visitas;evitando caer en posturas xenófobas y sectarias que actúen en detrimento de lalibertad de un propietario de alquilar su casa, o de un inquilino de formarparte de la comunidad de un country sin tener que comprarla.






